La Paz, 03 de febrero de 2026 (ABI). - Tras dos semanas de análisis técnicos, el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) detectaron residuos en los tanques de almacenaje de combustible que fueron heredados del gobierno anterior. Este problama se subsanará en los siguientes días tras conocer el origen del problema.
En la conferencia de prensa, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, utilizó una analogía cotidiana para explicar la situación: "Imagine que en una casa se reutiliza el aceite para cocinar una y otra vez, lo que afecta la comida. Al cambiar de administrador, se compra aceite nuevo, pero se mezcla con residuos del viejo en el recipiente".
Los residuos acumulados en tanques de almacenamiento fueron heredados de la administración anterior.Éstos, que incluyen componentes como manganeso y goma, no se detectaron en análisis estándar y requirieron investigaciones avanzadas en laboratorios de YPFB Refinación.
El presidente de YPFB, Yussef Akly, añadió: “Este es un sistema heredado e ineficiente, con mal manejo de tanques de almacenamiento en el pasado”.
“La gasolina nueva y el etanol cumplen estándares, pero los residuos elevaron indicadores problemáticos en la mezcla, afectando el octanaje", sostuvo.
Aclaró que el impacto se limita a ciertos departamentos, no a nivel nacional, y que se implementaron ajustes inmediatos, como la reducción de la mezcla de etanol y la adquisición directamente en refinerías, para mayor control.
“En los próximos días, no veremos más estos efectos”, enfatizó y destacó que la gasolina mezclada alcanza a 85 y 87 octanos, conforme a la normativa boliviana, a diferencia de importaciones directas sin aditivos que llegan a 90 y 92 octanos.
La directora ejecutiva de la ANH, Margot Ayala, adelantó que esta misma semana se harán inspecciones de calidad del combustible y anunció un viaje de verificación al Paraguay del 5 al 7 de febrero. Invitó a representantes de los choferes y a otros interesados para inspeccionar el combustible importado desde su origen.
“Se están revisando certificados de calidad de YPFB e importadores privados, con muestras en plantas de almacenamiento para garantizar óptimos estándares al consumidor final”, aseguró Ayala.
El sector agroenergético, representado por entidades como Unagro, Guabirá, Granosol, Aguaí y Popular Capital, emitió un comunicado titulado Gasolinas y etanol en Bolivia: La verdad con datos, rechazando la desinformación circulante.
Aclararon que "es falso que el etanol cause sedimentos, turbidez, daños mecánicos o mala calidad en las gasolinas", por lo que destacaron que Bolivia utiliza etanol anhidro nacional en gasolinas hace siete años sin problemas, con un promedio real de mezcla inferior al 9%, aunque la norma permite hasta el 12% y la ley hasta el 25%.
“El etanol producido en Bolivia es ultra destilado, libre de agua, con 99,5% de pureza y RON de al menos 108 octanos. No genera sedimentos, no daña motores, mejora la combustión y eleva el octanaje", afirmaron. Añadieron que no es experimental, ya que es estándar mundial en más de 60 países, con mezclas de 5% y 30% en Sudamérica y hasta 8 de 12 países usándolo.
Asimismo, subrayaron su compromiso: “Hacemos un llamado a sustituir importaciones, reducir erogación de divisas y producir energía boliviana. El problema de la gasolina no está en el etanol; el etanol es hoy el principal garante del octanaje”.
Las autoridades y el sector coincidieron en que estas medidas estabilizarán la calidad. Además, recordaron que en los últimos 88 días se logró estabilizar la producción de gasolina y diésel, el tipo de cambio y un superávit fiscal, gracias al apoyo ciudadano. Invitan a la población a confiar en los procesos de control y prometen transparencia en los resultados de las investigaciones en curso, de acuerdo con un reporte institucional.
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