Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta sin un acto de posesión ni juramento en la Asamblea Legislativa. Foto archivo ABI
En 38 años, ocho presidentes, y tres administraciones de sucesión, cumplieron la Constitución; Jeanine Áñez asumió de facto

En 38 años, ocho presidentes, y tres administraciones de sucesión, cumplieron la Constitución; Jeanine Áñez asumió de facto

La Paz, 06 de junio de 2022 (ABI).- En 38 años, desde la restitución de la democracia en 1982, ocho presidentes, y tres administraciones de sucesión, cumplieron la Constitución, como lo hizo Antonio José de Sucre, en 1826.

Jeanine Áñez, en 2019, asumió de facto y se autoproclamó jefa de Estado. Fue la excepción.

Hernán Siles, Víctor Paz Estenssoro, Jaime Paz, Gonzalo Sánchez de Lozada en 1993 y 2003, Hugo Banzer, Evo Morales y Luis Arce asumieron la primera magistratura del Estado luego de un verificativo electoral y avalados por el Poder Legislativo.

Jorge Quiroga, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez lo hicieron en estricta sucesión constitucional.

“El juramento del presidente en la más alta función pública es el compromiso al acatamiento de las normas constitucionales”, señalaba en 1826 el Cóndor de Bolivia, considerado el primer periódico boliviano, el 27 de mayo de 1826, cuando el Congreso General Constituyente decretaba el ceremonial, el primero en la historia del país, que debía observarse el día en que el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, tomará posesión del mando supremo de la República.

Para su más puntual cumplimiento, el Congreso General Constituyente estableció que, en la Casa de Gobierno, hoy Casa de la Libertad, el presidente del Congreso tome el juramento al Mariscal Sucre en la forma siguiente: “Juráis por Dios y estos Santos Evangelios respetar y hacer respetar la religión católica. Observar y hacer observar las leyes de la República. Proteger la libertad individual, la propiedad y demás derechos ciudadanos y gobernar con solo el objeto de la felicidad y gloria de Bolivia”.

A pesar de tener una profunda convicción anti clerical, Sucre, sin posturas mezquinas, y como las formalidades constitucionales así lo exigían, juró al cargo. Fue el 28 de mayo de 1826.

El 3 de febrero, había cumplido 31 años. Desde que se clausuró la primera Asamblea Constituyente, el 6 de octubre de 1825, Sucre asumió, en ausencia del Libertador Simón Bolívar, el Mando Supremo de la República.

Conformado el segundo Congreso General Constituyente, el Gran Mariscal entregó el poder a la Magna Asamblea y ésta decidió, en su primer acto oficial, encomendar al propio Sucre la Presidencia de la República.

El Gran Mariscal aceptó que al admitir en su juramento el desempeño del Poder Ejecutivo, ofrecía también “obediencia a las leyes”.

Hernán Siles, 10 de octubre de 1982

Hernán Siles volvió al gobierno democráticamente el 10 de octubre de 1982 apoyado en la Unidad Democrática y Popular (UDP), alianza que había formado a fines de la década del 70 entre su Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda (MNR- I) y el Partido Comunista de Bolivia (PCB).

Víctor Paz Estenssoro, 6 de agosto de 1985

Víctor Paz Estenssoro juró la noche del 6 de agosto como 75º presidente boliviano (38 constitucionales y 37 de facto) en un solemne acto desarrollado en el palacio legislativo.

Fue la cuarta vez que Paz Estenssoro, de 79 años, logró el acceso a la presidencia y la primera en que la trasmisión de poderes se efectuó en entre presidentes elegidos en las urnas.

Jaime Paz Zamora, 6 de agosto de 1989

 

Víctor Paz Estenssoro, de 82 años, entregó la banda presidencial a su sobrino y rival político, el socialdemócrata Jaime Paz Zamora, de 5O.

Paz Zamora recibió la banda presidencial en el palacio legislativo, ante seis presidentes latinoamericanos, mientras en las calles se vivía el ambiente de fiesta propio de la celebración de los 164 años de independencia.

 Gonzalo Sánchez de Lozada, 6 de agosto de 1993

 

Gonzalo Sánchez de Lozada, de 63 años, el industrial minero más próspero del país, y el aimara Víctor Hugo Cárdenas, de 41, juraron la noche del 6 de agosto de 1993 como presidente y vicepresidente de Bolivia, en el cuarto periodo constitucional desde que el país asumió el sistema democrático en 1982.

El Congreso ratificó con los votos de 97 de los 155 parlamentarios la victoria por mayoría simple que Sánchez de Lozada y Cárdenas obtuvieron en las elecciones el 6 de junio entre una decena de candidaturas, entre ellas la oficialista, encabezada por el general jubilado y ex dictador Hugo Banzer.

Hugo Banzer Suárez, 6 de agosto de 1997

 

Justificar lo que parecía injustificable. Tal vez por ello los parlamentarios bolivianos se demoraron 14 horas en razonar y explicar el porqué de su voto democrático para consagrar como nuevo presidente al ex dictador Hugo Banzer. La madrugada del martes del 5 de agosto, el saliente presidente del Congreso, Víctor Hugo Cárdenas, proclamó presidente de la República al ex general Hugo Banzer tras una maratoniana sesión con 115 votos de un total de 154.

 Banzer, de 71 años, presidió un régimen de facto durante siete años, el más largo periodo de Gobierno en la historia boliviana, entre 1971 y 1978.

Jorge Quiroga, 6 de agosto de 2001

 

En 2001, Jorge Quiroga ocupó por un año la presidencia del país, tras la renuncia de Hugo Banzer. El entonces vicepresidente juró a la primera magistratura en la Casa de la Libertad de Sucre, de manera inédita, el 6 de agosto de 2001, tras la renuncia de Hugo Banzer, aquejado por un cáncer terminal de pulmón. Un año después entregó la Primera Magistratura a Gonzalo Sánchez de Lozada.

 

 Gonzalo Sánchez de Lozada, 6 de agosto de 2002

 

El industrial minero Gonzalo Sánchez de Lozada, de 72 años, asumió por segunda oportunidad el Gobierno constitucional de Bolivia desde que, en 1982, se retornó el sistema democrático tras un largo periodo de dictaduras militares. El acto protocolario se desarrolló en  el Palacio Legislativo de La Paz. A la posesión asistieron el Príncipe de Asturias y los presidentes de Argentina, Eduardo Duhalde; Perú, Alejandro Toledo; Paraguay, Luis González Machi, y Venezuela, Hugo Chávez.

 

Carlos Mesa Gisbert, 17 de octubre de 2003

 

La renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada y la entrega del mando al vicepresidente Carlos Mesa Gisbert puso fin a una convulsionada crisis política y social que causó 73 muertos y medio millar de heridos.

 

Eduardo Rodríguez Veltzé, 9 de junio de 2005

 

Unos minutos antes de la medianoche del jueves 10 de junio de 2005, Eduardo Rodríguez Veltzé, hasta entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, tomó juramento como nuevo presidente en medio de una grave crisis política e intensas manifestaciones. Las protestas tenían que ver con la fuerte resistencia de varios sectores sociales al posible nombramiento de Hormando Vaca Diez, presidente del Senado, o de Mario Cossío, presidente de la Cámara de Diputados, quienes constitucionalmente tendrían que haber sucedido al saliente presidente Carlos Mesa, que dimitió tres días antes.

No obstante, el Congreso reanudó la sesión, aceptó por unanimidad la renuncia de Mesa y nombró a Rodríguez Veltzé, abogado de 49 años nacido en Cochabamba, como nuevo presidente interino del país, después de que Vaca Diez y Cossio renunciaran a su derecho de sucesión. No hubo banda presidencial, tampoco bastón de mando, ni medalla de brillantes. El único accesorio que lució Rodríguez Veltzé, tras su posesión fue una chalina de color wiphala (bandera indígena), que un parlamentario le regaló cuando salía de la sesión.

 

Evo Morales Ayma, 22 de enero de 2006

 

En un acto solemne y cargado de simbolismo, Evo Morales Ayma fue investido como el primer presidente indígena de Bolivia ante el Congreso de la Nación, al que asistieron más de un centenar personalidades, entre ellas una docena de gobernantes.

Con el puño izquierdo en alto y su mano derecha en el corazón, el antiguo dirigente socialista de 46 años juró al cargo con la mayoría absoluta en el Congreso.

 

 Jeanine Áñez, 12 de noviembre de 2019

 

El martes 12 de noviembre de 2019, Jeanine Áñez —una senadora poco conocida— tomaba el mando de la nación con un simbólico hecho: la banda presidencial se la puso el entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas en uniforme de combate. Se trataba del mismo jefe castrense, Williams Kaliman, que  —en una decisión corporativa del Alto Mando— “sugirió” a Evo Morales renunciar al cargo.

 “Mi compromiso es devolver la democracia y tranquilidad al país”.Éstas fueron las promesas, con la Biblia en la mano, de Jeanine Áñez minutos después de asumir el mando de la nación sin que la Asamblea Legislativa aprobara antes la renuncia del presidente y vicepresidente del país, Evo Morales y Álvaro García, un paso que exige la Constitución. Jeanine Áñez se proclamó sin un acto de posesión o juramento.

 

Luis Arce Catacora, 8 de noviembre de 2020

  

La Asamblea Legislativa de Bolivia tomó el domingo 8 de noviembre juramento a Luis Arce Catacora como presidente del país. Durante la ceremonia también juramentó el nuevo vicepresidente, David Choquehuanca. Al evento asistieron mandatarios de varios países.

Arce Catacora asumió como nuevo presidente de Bolivia prometiendo un gobierno “para todos y todas”, con el desafío de cerrar las heridas políticas y superar la crisis económica.

El vicepresidente David Choquehuanca, investido previamente en el cargo, fue el encargado de tomar juramento al nuevo mandatario ante la presencia de los nuevos parlamentarios e invitados especiales como el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Colombia y Paraguay.

Con la mano derecha a la altura del corazón el nuevo mandatario respondió con un “Sí, juro” en la Asamblea Legislativa. Luego él y el resto de asistentes a la ceremonia entonaron el himno nacional.

Arce ganó las elecciones del 18 de octubre en primera vuelta con un contundente 55% de los votos, más de 26 puntos por encima de su principal rival, el centrista Carlos Mesa.

 Mac/EM

 


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