El 'cazador' del régimen de Áñez atrapado en Estados Unidos por sobornos y lavado de dinero
El 'cazador' del régimen de Áñez atrapado en Estados Unidos por sobornos y lavado de dinero

Arturo Murillo Prijic, nació en Cochabamba el 27 de diciembre de 1963. Fue empresario, pero se dejó tentar por la política, sin saber el destino que le esperaba. Se desempeñó como diputado y senador, pero tomó mayor protagonismo tras la crisis social y estatal de 2019.

Murillo, antes de ser posesionado como ministro de Gobierno, anunció una “cacería de masistas”.

“Inmediatamente me posesionen y me ponga en reunión con la Policía (…) vamos a ir a la cacería de Juan Ramón Quintana, porque es cacería, ese es un animal que está matando gente en nuestro país, no lo vamos a permitir (…). Ahora voy a operar con el Ministerio de Gobierno y esas personas que empiecen a correr, porque los vamos a agarrar", advertía horas previas a su posesión; meses después, se dio a la fuga.

Murillo, junto al régimen de Jeanine Áñez obtuvo el poder por la fuerza y fue conocido por muchos como el “cazador”, por la persecución política que ejerció.

El hombre fuerte de Áñez adquirió un lote de gases lacrimógenos para la Policía Boliviana, de la empresa Cóndor, pero a través de la intermediaria norteamericana Bravo Tactical Solutions LLC (BTS) por un precio de $us 5,6 millones; se presume que en esa oportunidad se hizo la compra con sobreprecio de $us 2,3 millones.

Según el gobierno de facto, se adquirió ese lote para enfrentar al “terrorismo y al narcotráfico”; sin embargo, fue utilizado para reprimir a la población que reclamaba respeto a la democracia tras la crisis política y social.

“La empresa Bravo Tactical Solutions, a través de la cual empiezan a comprar con sobreprecio, y como intermediarios, las armas para reprimir al pueblo boliviano”, informó el actual ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, en mayo de 2021, cuando revelaba cómo funcionó el “Clan mafioso de Áñez”.

En octubre de 2020, tras las elecciones huyó a Estados Unidos (EEUU) para evadir a la justicia; sin embargo, en mayo fue aprehendido y encarcelado.

Está preso en Miami a la espera de su juicio oral acusado de recibir sobornos pagados por una empresa e individuos estadounidenses para asegurar un contrato con el Gobierno boliviano y luego utilizar el sistema financiero estadounidense para lavar el dinero.

Murillo, en complicidad con Sergio Rodrigo Méndez Mendizábal, Luis Berkman, Bryan Berkman y Philip Lichtenfeld, presuntamente participó en el plan de soborno entre noviembre de 2019 y abril de 2020.

Ahora es el preso N° 02358-506 acusado por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

El 9 de agosto, la justicia estadounidense determinó una fianza de $us 250.000 para que Murillo pueda salir de prisión y defenderse en libertad; sin embargo, debía demostrar la legalidad del dinero para pagar su fianza y no logró hacerlo.

El 8 de diciembre, Murillo se declaró no culpable de los delitos de sobornos y lavado de dinero, por lo que se programará una nueva audiencia del juicio con jurados. 

“Ha decidido, en consulta con su defensa, declararse no culpable”, informaba en conferencia de prensa el procurador general del Estado, Wilfredo Chávez.

Para el 18 de enero, se dará lectura a la sentencia de los cuatro implicados quienes ya se declararon culpables de manera voluntaria y sin previa negociación, sindicados por delitos de corrupción, que hacen casi imposible que Murillo pueda justificar inocencia.

“Es contundente, ante cuatro declaraciones de culpabilidad de forma voluntaria es muy difícil sostener (para Murillo), yo entiendo por lo menos, alegando supuestamente inocencia, es muy difícil de sostener”, sostuvo Chávez.

Uno de los abogados del bufete Greenber Traurig, que contrató Bolivia para seguir el caso en Miami, Daniel Pulecio, sostuvo que es posible que Murillo esté preparando su declaratoria de culpable y que junto a la fiscalía estadounidense llegue a un acuerdo para que sea evaluado por la justicia.

“Yo estimaría que es posible que, para el mes de febrero, la Corte empiece a emitir las diferentes sentencias ya con días y años en contra de cada uno de los coacusados”, aseguró cuando fue entrevistado por Bolivia Tv.

Juicio civil en contra de Murillo y sus cómplices

A su vez, el Gobierno boliviano inició un juicio civil ante tribunales de EEUU en contra de Murillo y sus cómplices para recuperar el dinero del sobreprecio por la compra de los gases lacrimógenos. La Justicia estadounidense programó este juicio para octubre de 2022.

“Nuestro juicio civil va a ser al siguiente año, en el mes de octubre, para ello todo este año tenemos que preparar y seguir el calendario procesal que ha establecido el juez del caso (…). Buscamos dos cosas, que devuelvan el dinero del sobreprecio, ahora confeso, y por otro lado que nos reparen el daño que nos han causado”, aseveró Chávez en conferencia de prensa.

Según Chávez, se pretende que los imputados devuelvan el dinero del sobreprecio de $us 2,3 millones, en su integridad, y además paguen por los daños y perjuicios que ocasionó la compra con sobreprecio.

“Que devuelvan el dinero y nos paguen los daños y perjuicios, ese dinero no era para robo, necesitábamos para (enfrentar) la pandemia (...). Eso han hecho con el país, no es cualquier caso, eso debe llegar a la conciencia de la gente, para ver cómo gobierna la derecha, así, robando gobierna la derecha”, reprochó la autoridad.


 
2021 y la vigencia plena de la libertad de expresión en Bolivia
2021 y la vigencia plena de la libertad de expresión en Bolivia

En su primer año de mandato, el gobierno del presidente Luis Arce recuperó la libertad de expresión que le fue conculcada al pueblo durante el régimen de facto de Jeanine Áñez, con medidas como la reinstalación del derecho a la información, el relanzamiento de los medios de comunicación estatales y la reapertura de radios de los pueblos originarios desmantelados y cerrados durante 2020.

"Eso está garantizado por la Constitución Política del Estado, eso no se va a atropellar desde ningún punto de vista", dijo la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, apenas fue posesionada y cumplió con lo prometido. 

En ese marco, el Gobierno nacional trabajó en el impulso de una política de comunicación para amplificar el derecho a la información, sobre la base del principio de puertas abiertas.

El siguiente paso fue el relanzamiento de los medios de comunicación del Estado para que estén una vez más al servicio de la ciudadanía, una vez superada la crisis que causó su administración durante el régimen de facto.

El Viceministerio de Comunicación, por otro lado, fortaleció el Sistema de Radios de los Pueblos Originarios (RPO's) con su equipamiento y la reinstalación de 43 estaciones radiales comunitarias, que fue necesario porque casi quedó desmantelado por completo durante el gobierno de Áñez y era preciso devolverle al pueblo indígena campesino originario el derecho a la comunicación e información.

En medios de esas tareas, se formalizó una denuncia en el Ministerio Público por el daño económico ocasionado durante el régimen de Jeanine Áñez a los medios del Estado, que alcanzó los Bs 8.965.988 entre noviembre de 2019 y octubre de 2020.

Casi al final de la gestión, la viceministra Alcón acordó con los directores de casi 100 medios de comunicación, privados y estatales, la creación de mesas de trabajo para analizar propuestas que permitan luchar contra la desinformación en el país.

El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB), Héctor Aguilar, calificó este año “como muy positivo” por la garantía de la libertad de expresión e información, lo que es significativo para los trabajadores del gremio.

“Una de las tareas que había señalado el presidente Luis Arce Catacora es que a partir de la asunción de él como presidente se iba a respetar el derecho a la libertad de expresión, de prensa y de información. Y, efectivamente, para que sepa la comunidad internacional, en la actualidad en Bolivia no hay ningún tipo de restricción a la labor que realizamos los trabajadores de la prensa”, aseveró.

El dirigente recordó que el panorama actual difiere de lo sucedido durante el gobierno de facto de Jeanine Áñez, porque en ese lapso se tuvo restricciones y censuras aplicadas contra varios medios de comunicación y el cierre de las RPO´s, hechos que calificó como “muy preocupantes”.

El régimen pasado provocó también que haya periodistas hostigados, perseguidos y con procesos judiciales, además de que se comenzó a cercenarles el acceso al pauteo publicitario porque no correspondían a la línea política de los gobernantes de turno, complementó.

Días después de que Áñez se proclamara presidenta, la entonces nueva ministra de Comunicación, Roxana Lizárraga, reveló que se hacía seguimiento a periodistas que no compartían con la línea gubernamental, ya que eran considerados sediciosos.

“Aquellos periodistas o seudoperiodistas que estén haciendo sedición, se va a actuar conforme a la ley, porque lo que hacen algunos periodistas que son, en algunos casos, bolivianos o extranjeros que están causando sedición en nuestro país, tienen que responder a la ley boliviana”, amenazó Lizárraga en aquella oportunidad.

Sobre esas vulneraciones, Aguilar acotó: “varios de nuestros compañeros que permanentemente señalaban que en Bolivia había un proceso o se había agendado un golpe de Estado, de manera inmediata éramos señalados, tildados de terroristas, de conspiradores, nos señalaban que éramos masistas y que esa gente no debería tener el espacio y el lugar. Empezaron a cercenarnos nuestra comunicación incluso, a cerrar las fuentes informativas, etcétera”, rememoró.

El titular de la CSTPB manifestó que la prevalencia de la libertad de expresión debe continuar con una comunicación fluida y la coordinación de acciones entre el Gobierno nacional y el gremio de manera clara y transparente.


“Niñas, no madres”: El caso que conmocionó a Bolivia y abrió el debate sobre el aborto
“Niñas, no madres”: El caso que conmocionó a Bolivia y abrió el debate sobre el aborto

En el año que termina, el embarazo de una niña de 11 años abusada sexualmente por su abuelastro de 61 años en la localidad de Yapacaní, Santa Cruz, conmocionó al país.

El caso provocó que las autoridades gubernamentales intervengan porque los funcionarios de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Yapacaní no actuaron para proteger los derechos de la menor, además de que la madre y algunos representantes de la Iglesia Católica se opusieron a la aplicación de la medida jurídica e incluso la llevaron a un centro de acogida para que diera a luz.

En el marco de los esfuerzos gubernamentales, el Ministerio de Salud y Deportes conformó, por su lado, un equipo multidisciplinario de 10 profesionales en el área de la medicina para valorar la salud de la niña, a fin de que se brinde un informe técnico para que se tome una decisión.

El equipo de especialistas fue integrado por psiquiatras, psicólogos, ginecólogos, trabajadora social, profesionales del área de auditoría y calidad, responsable competente de violencia y otros.

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, abogó también por el respeto de los derechos fudamentales de la niña.

"Las niñas son niñas, no son madres. Nosotros vivimos en un Estado laico y, por supuesto, a nivel internacional, se considera que el embarazo de una menor es una forma de tortura", señaló.

El representante de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) en Cochabamba, Edwin Claros, dijo que la intervención institucional era necesaria, porque está vigente la Sentencia Constitucional 206/2014, que establece “que la mujer podrá acceder a un aborto legal y seguro en casos que el embarazo sea producto de violación, incesto (cuando es provocado por un familiar cercano), estupro cuando la víctima es una menor de edad o cuando la vida de la mujer corre peligro”. “Como APDHB estamos de acuerdo con estas opciones”, sostuvo.

 

El experto en derechos humanos dijo, sin embargo, que la normativa en general no se cumple por cuestiones éticas y morales, por lo que incluso se llega a “tapar” centenares de casos a nivel nacional, por lo que recomendó que el debate sobre el tema de la aplicación de la interrupción legal del embarazo sea reabierto con miras a tener políticas públicas “claras”, así como medidas preventivas y de protección de menores víctimas de violación para que las leyes no queden como enunciados.

La niña fue sometida a la interrupción de su embarazo por su propia decisión, conjuntamente con la madre, en el marco del resguardo a su derecho a la vida y a la integridad, por lo que quedó en condiciones de continuar con su vida.

 


Defensa del Usuario y Consumidor realizará operativos en el marco de la emergencia sanitaria
Defensa del Usuario y Consumidor realizará operativos en el marco de la emergencia sanitaria

El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor, Jorge Silva, informó este jueves que se realizarán operativos y verificativos a nivel nacional en el marco de la Ley 1359 de Emergencia Sanitaria, declarada en las últimas horas a raíz del incremento de contagios por coronavirus, para garantizar el cumplimiento de la normativa.

“Vamos a hacer cumplir lo que establece la normativa cuando se declara Emergencia Sanitaria Nacional, vamos a hacer cumplir estas disposiciones a todo el sector público y privado”, anunció el viceministro, según un boletín de prensa del Ministerio de Justicia.

La autoridad indicó que, de acuerdo con lo establecido en la Ley 1359, se procederá al control de abastecimiento, registro sanitario, vigencia y precio de medicamentos; además se verificará la continuidad de los servicios en salud y funerarios para asegurar el derecho a la salud de toda la población en un ámbito de pandemia.

En el marco de la emergencia sanitaria, se operará a través del Comité Nacional de Coordinación de Monitoreo del Abastecimiento, Regulación de Precios de Medicamentos, Dispositivos Médicos y Prestación de Servicios de Salud (Comarpre), la Policía Boliviana, los gobiernos subnacionales y otras entidades con competencia.

“Hemos organizado los operativos y verificativos que vamos a realizar en todo el país a objeto de garantizar el abastecimiento de medicamentos tal cual establece la normativa que dio lugar a la creación del Comarpre a través del Decreto Supremo 4452”, indicó.

En ese sentido, agregó que se realizarán operativos en farmacias, establecimientos de salud, laboratorios, comercializadoras de oxígeno, funerarias y toda entidad relacionada a la atención por COVID-19.

Silva manifestó que, en caso de detectarse irregularidades, se procederá a la sanción administrativa, económica y hasta penal cuando se incurra en la comisión de delitos tipificados en la normativa vigente, como es el caso del agio, la especulación o atentados contra la salud pública.


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