Multitudinaria marcha de mujeres demandó un Estado despatriarcalizado “sin fachos, ni machos”

Multitudinaria marcha de mujeres demandó un Estado despatriarcalizado “sin fachos, ni machos”

La Paz, 25 de noviembre de 2022 (ABI). – El reloj marcaba las 04.30 de la mañana, Antonia estaba ansiosa por iniciar su día. Ella es oriunda de La Paz, tiene 37 años y pese al cansancio de sus intensas jornadas de trabajo se levanta con fuerzas para retomar su lucha diaria en búsqueda de justicia.

Ella es gremialista, tiene un modesto puesto de venta en la ciudad de El Alto, con el que sostiene económicamente a sus dos hijos, pero esta jornada decidió darse una pausa para reivindicar, junto a sus compañeras de lucha, el derecho de una vida libre de violencia.

Antes de que el reloj continúe avanzando, decidió vestirse, trenzó su larga cabellera negra y alistó un sombrero de ala ancha y, por supuesto, a su fiel aliado, un megáfono.

Llegó al centro paceño media hora antes de lo previsto, mientras espera que lleguen sus compañeras, terminó de preparar un letrero llamativo con el slogan “Bolivia sin fachos, ni machos”.

Hace diez años, ella fue víctima de violencia, fue brutalmente golpeada por la persona que juró amarla y cuidarla. Recordó con pesar lo difícil que fue romper con ese círculo de violencia, pero que gracias a un grupo de apoyo logró salir de la violencia que la estaba consumiendo a ella y a sus pequeños hijos.

Suspira y ahora asegura que fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Ella se convirtió en activista y desde su puesto de trabajo impulsa una lucha por los derechos humanos.

Junto a sus amigas de lucha decidió participar de la marcha “Todas Unidas Contra la Violencia Fascista y Machista”, convocada por la Alianza de Organizaciones Sociales de Mujeres por la Revolución Democrática Cultural y la Unidad.

La protesta pacífica pronto tomó la avenida Montes, en pleno centro paceño, con el objetivo de reivindicar sus derechos en conmemoración al Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, que se recuerda cada 25 de noviembre.

“Hoy estamos reunidas para gritar a una sola voz ¡Basta de tanta violencia fascista y machista! donde no se preocupan por las familias que están llorando por no tener un peso para pagar sus cuentas bancarias”, gritaba con indignación, haciendo referencia a la violencia en contra de sus compañeras de la ciudad de Santa Cruz, quienes están obligadas a cerrar sus negocios y permanecer al lado de sus agresores por el paro cívico impuesto por el Comité Interinstitucional desde hace 35 días.

“¡Si hay impunidad, hay complicidad!”, “hermana, amiga ¡yo sí te creo!”, “fuerza compañera que la lucha es dura, pero venceremos”, “¡abajo los fascistas y machistas!”, “mujeres unidas ¡jamás serán vencidas!”, eran algunos de los estribillos de la multitud que recorría por las calles céntricas, pese al intenso sol que predominaba en la Sede de Gobierno. 

Este numeroso grupo estaba conformado por mujeres de diferentes sectores sociales, jóvenes, adultas, aimaras, quechuas, cambas y cochabambinas. Pero también se sumaron los varones, quienes con letreros pedían erradicar todo tipo de violencia.

Según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de cada 10 mujeres en el mundo al menos siete fueron víctimas de violencia en algún momento de su vida.

La violencia contra las mujeres sigue siendo la violación de los derechos humanos más extendida y generalizada en todo el mundo.

Ante esta situación, las autoridades del Gobierno nacional, organizaciones sociales, jóvenes líderes y lideresas participaron de marchas de reivindicación en todo el país.

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, también lideró esta marcha afirmando que no lo hacía como autoridad, sino como parte del pueblo, para que desde la unidad se logre consolidar un Estado descolonizado y despatriarcalizado, que esté libre de toda forma de violencia.

“La lucha sigue, estamos fuertes y firmes hasta lograr que la dignidad de todas las mujeres sea costumbre en nuestro Estado Plurinacional”, remarcó.

Prada recordó que en Bolivia se avanzó en normas y políticas públicas en favor de las mujeres durante el periodo de la Revolución Democrática y Cultural desde el año 2006, hasta la interrupción de la democracia del 2019, pero que fue retomado en noviembre de 2020 tras recuperar la democracia.

Mujeres de distintos sectores sociales y regiones acogieron a la ministra, entre ellas estaban representantes de las gremialistas, campesinas que sufrieron “la violencia fascista y machista” durante el paro cruceño.

“Estamos siendo perseguidas y amenazadas, el sector gremial está siendo agredido, pero quiero decirles a mis hermanas, que esto va a pasar, no va a ser toda la vida, porque la derecha ¡nunca más va a volver!”, indicaba la dirigente cruceña Aracely Villaroel.

Cientos de mujeres y hombres dirigidos por la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”, y otras organizaciones llegaron a la plaza Murillo para congregarse y reivindicar las conquistas de las mujeres bolivianas.

Ante la multitud, en pleno palco en el kilómetro 0, se reivindicó la lucha contra toda forma de violencia y a una sola voz exclamaban “vivas y libres nos queremos”.

“Seguiremos en esta lucha hasta que la dignidad de las mujeres se haga costumbre (…) nuestra revolución democrática y cultural recoge lucha y memoria desde la lucha contra la colonia, desde la lucha anticapitalista, antimperialista, la lucha de muchas mujeres ha costado sangre, esa lucha sigue y necesitamos profundizarla”, remarcaba Prada, a tiempo de destacar el trabajo del Gobierno nacional por la defensa de los derechos de las mujeres.

Rememoró el pronunciamiento del presidente Luis Arce, ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), que propuso ante el mundo que se declare el “decenio de la despatriarcalización”, propuesta que, según Prada, emerge de las organizaciones sociales y desde los pueblos originarios que son el corazón del Estado Plurinacional.

“Basta de fascismo, basta de machismo”, gritaban los asistentes, entre la multitud estaba Antonia, quien conoció a otras compañeras, con quienes compartieron la misma visión de trasformar la sociedad.

Tras la conclusión de este encuentro, Antonia recalcó que esta lucha no terminaba. Además, que se debía dar justicia a las mujeres sobrevivientes de violencia y a las familias de las que fueron asesinadas.

“Todas hemos sido víctimas de algún tipo violencia, muchas veces en el hogar los hombres piensan que la mujer debe ser sumisa, atendiendo a los hijos, sin poder trabajar. Ustedes pueden, es momento de denunciar, no permitan ni un golpe, no hay segundas oportunidades. Ahora somos la voz de las que ya no están”, exclamó la mujer alteña.

 Según los datos oficiales de la Fiscalía General del Estado, en Bolivia se atendieron 46.187 casos de violencia a nivel nacional desde el 01 enero hasta el 24 de noviembre.

GMM/FB


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