Pandemia con superávit comercial y otras señales positivas
Pandemia con superávit comercial y otras señales positivas

Pandemia con superávit comercial y otras señales positivas

Latinoamérica ha sido una de las regiones más golpeadas por la pandemia según los reportes presentados por Naciones Unidas y otros organismos internacionales, la baja de precios de sus principales materias primas de exportación y de la demanda de sus productos, han ocasionado que los ingresos hayan sido fuertemente afectados. Sólo para tener como ejemplo, se sabe que la inversión en el continente habría rebajado hasta un 45% el 2020 respecto al 2019.

En el caso de Bolivia, las particularidades aún son mucho más contundentes para con la economía; ya que la crisis de orden político que desencadenó en la ruptura del orden constitucional en nuestro país, llevó al poder a una serie de actores que administraron el aparato público orientando sus acciones en beneficio de privados y de ellos mismos; con lo cual terminaron de construir el peor escenario económico vivido en los últimos 50 años.

En los últimos días, autoridades del Gobierno boliviano han sido enfáticos al mostrar que la balanza comercial en Bolivia durante toda la gestión ha sido positiva, alcanzando un superávit de $us 638 millones a mayo, esto se da en un contexto bastante complicado en Latinoamérica, dónde si bien existe una recuperación paulatina, aún el intercambio de bienes y servicios se está dando con el temor de que una nueva ola de COVID golpee y vuelva a distanciar a productores de consumidores, afectando así a los mecanismos de intercambio y la confianza que necesitan los productores para mantener niveles de producción aceptables.

Esta balanza comercial positiva tiene gran incidencia en lo que tiene que ver con las reservas internacionales, mismas que representan la garantía de la estabilidad del tipo de cambio en nuestro país. Solo como apunte, la volatilidad del tipo de cambio con la que vivimos en los 90's tenía mucho que ver con las reservas que se tenían para ese tiempo, que en promedio no superaban los $us 500 millones; en la actualidad, la política cambiaria se encuentra respaldada por una suma que es casi 10 veces más grande.

Otras señales como la baja en la tasa de desempleo (a abril de 2021 descendió a 7,6%, cuando a fines de 2020 se ubicó en 8,23%), el incremento de la inversión pública (de enero a mayo de 2021 se ejecutó $us 780 millones, 95% más que en igual periodo de 2020), dilatación paulatina de los recursos que se tienen en cuentas de ahorro y carteras de préstamo de los diferentes bancos en el país; prestan a muchos analistas las suficientes herramientas para poder argumentar un crecimiento importante para finales de 2021, que en esencia tiene que ver con un manejo adecuado de las finanzas públicas, ya que, como bien hacía notar el Ministro de Economía y Finanzas Públicas en una reciente entrevista, las recuperaciones no se dan de forma instantánea, existen decisiones y medidas de orden económico que se dan en los gobiernos para que sus economías logren salir de contextos complejos, como el que nos toca vivir actualmente.

Por último y no menos importante, está la generación de un fondo de fideicomiso de Bs 2.000 millones, orientado a apoyar a los gobiernos subnacionales en la contrapartida de proyectos de inversión pública, siguiendo con el ejercicio de política pública que llevó a Bolivia a los primeros sitiales de crecimiento económico de la región, entendiendo lo provechoso de un agresivo incentivo de la demanda interna, impulsada esencialmente por la inversión productiva del Gobierno y una distribución de excedentes mucho más efectiva en términos de alcanzar a una mayor cantidad de personas que logran mejorar su calidad de vida y que en los hechos logró sacar a más de un tercio de la población de la pobreza.

Los números se muestran alentadores dentro de un proceso de recuperación económica que se vive prácticamente en todos los países, que para el caso boliviano presenta sus particularidades traducidas en mejores resultados en sus principales indicadores que ya han sido detectados por los generadores de proyecciones de crecimiento económico, como es el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la CEPAL, quienes no han dudado en poner a Bolivia entre las 10 economías que más crecerán en la región este 2021.

Mike Gemio/.


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