La Paz, 21 de julio de 2026 (ABI).- Un rostro de mirada intensa, ojos desorbitados, pipa humeante y lengua sedienta recibirá desde este viernes a visitantes y paceños en el Parque de las Culturas y de la Madre Tierra. La monumental Máscara del Moreno Fiesta y Poder, elaborada en bronce, fieltro, hojalata y yeso, se suma al paisaje urbano como una nueva representación de una de las expresiones culturales más emblemáticas de Bolivia.
Hay un sonido que no habita únicamente en la música, sino en las vibraciones profundas del altiplano: el seco, cadencioso y persistente chirrido de la matraca. Su resonancia evoca el paso lento y ceremonioso de la tropa de morenos, entre trajes bordados con pedrería e hilos de oro y plata, donde las máscaras se convierten en rostros que guardan siglos de memoria.
La obra, creada por los artistas Raúl Condori y Gualberto Condori, será inaugurada a las 10.00 en el parque ubicado junto a los predios de la antigua Estación Central, donde inicia la Línea Roja de Mi Teleférico. La iniciativa es impulsada por el Centro de la Revolución Cultural (CRC), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
Con sus 3,5 metros de altura, 1,7 metros de ancho y 2 metros de profundidad, la máscara sobresale como una figura de gran formato. Su estructura de metal, pintura, lana y plumas recrea el rostro del moreno de tropa, con arrugas profundas, barba blanca, ojos saltones, pipa, sombrero y penachos que evocan la jerarquía y la tradición de este personaje de la morenada.

De acuerdo con información institucional del CRC, la presentación contará con la participación de la Banda Municipal Eduardo Caba y el Ballet de la Universidad Privada de Bolivia. El ingreso será libre.
La iniciativa busca aportar al atractivo turístico de la ciudad de La Paz y rendir homenaje a la Festividad de la Santísima Trinidad del Señor Jesús del Gran Poder, declarada en 2019 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Más que un elemento del vestuario de la morenada, la máscara representa una memoria que reúne historia, resistencia y transformación cultural. Su figura recuerda las raíces afrodescendientes de la danza, la reinterpretación indígena andina y la manera en que el dolor colonial encontró en la fiesta una forma de expresión, identidad y devoción.
La careta de moreno más antigua que se conserva en Bolivia data de 1875 y fue elaborada por el maestro artesano Pánfilo Flores. Aquella pieza reflejaba el sufrimiento y el desgaste de los trabajadores sometidos a duras condiciones; con el paso del tiempo, las caretas incorporaron nuevos elementos hasta convertirse en figuras monumentales con barbas, ojos saltones, pipas y adornos que representan jerarquía y poder dentro de la danza.
En La Paz, la morenada encontró uno de sus principales escenarios de desarrollo. El barrio de Chijini y la Festividad del Señor Jesús del Gran Poder impulsaron su consolidación como una expresión que reúne a bailarines, artesanos, músicos y familias enteras. Esta danza forma parte de más de un centenar de festividades patronales en el departamento.

