La Paz, 20 de septiembre 2026 (ABI).- “Levantar la subvención del diésel le hubiera tocado al gobierno que sea y aquí no hay ningún tema de popularidad, sino que se trata de una decisión para que la población viva en la realidad”, afirmó el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora.
“A las amas de casa, a la población, tenemos que sentarnos con los diferentes sectores; esto no es un tema del gobierno actual. Esto es un problema estructural de muchos años. Esto le hubiera tocado al gobierno que sea. El tema de la subvención nos ha hecho daño”, dijo en una conferencia de prensa en la ciudad de Santa Cruz.
La autoridad defendió firmemente la eliminación de la subvención al diésel, calificándola como una medida “inevitable” frente a un sistema económico que tildó de insostenible.
Zamora aseguró que la política de subsidios aplicada durante las últimas dos décadas representó “el mayor robo” en la historia del país, acumulando un gasto superior a los 50.000 o 60.000 millones de dólares que debieron destinarse a salud, educación e infraestructura.
El ministro enfatizó que la administración del presidente Rodrigo Paz priorizó la responsabilidad fiscal por encima de los cálculos políticos.
El jefe de Estado fue claro: “Aquí no hay un tema de popularidad, aquí hay un tema de decisiones, y él ha tomado la decisión de que vivamos una realidad”, manifestó, argumentando que el modelo anterior obligaba a la nación a vivir bajo una mentira ideológica cuyas consecuencias deben ser asumidas ahora por toda la ciudadanía.
Golpe a mafias del contrabando
Uno de los principales impactos positivos de la medida, según la autoridad, es la desarticulación de los mercados ilícitos de combustible.
Zamora explicó que el diferencial de precios alimentaba un negocio ilegal donde el diésel se desviaba para revenderse a precios de entre 15 y 20 bolivianos.
“Al levantar la subvención ya no hay negocio. Hemos matado esa mafia y se acabó el tema del negociado”, sentenció, admitiendo que, aunque la población asume un costo duro, se corta de raíz el desvío de recursos públicos.
Frenar alzas de pasajes
Ante la preocupación colectiva por el incremento en las tarifas de transporte interdepartamental y urbano, el ministro descartó que un aumento sea la única salida.
El Gobierno puso sobre la mesa un plan de reconversión inmediata de los buses que operan con diésel hacia el Gas Natural Vehicular (GNV), garantizando el uso de un carburante más económico para frenar el impacto en los bolsillos de los usuarios.
Para operativizar esta transición y diseñar soluciones estructurales, la cartera de Obras Públicas programó mesas técnicas de trabajo conjuntas con el sector de las flotas, transportistas urbanos, alcaldías y gobernaciones.
Zamora hizo un llamado a la unidad de los sectores sociales, incluyendo a las amas de casa y juntas vecinales, para resolver de manera conjunta este giro histórico en la economía boliviana.

