La Paz, 26 de septiembre de 2026 (ABI).- Flores, pañuelos, espejos, polleras en movimiento y el sonido de sikus y bombos forman parte del Sikuri Imilla, una expresión cultural de la comunidad de Ch’ixi Pampa, en el municipio paceño de Ancoraimes, que mantiene su vínculo con la espiritualidad andina, la agricultura y la vida comunitaria.
Esta tradición es el eje de Sikuri Imilla: Mujeres que florecen, cortometraje documental de la artista Angélica Rosario Quispe Hurtado, que forma parte de la cuarta Convocatoria de Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística del CRC, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
Según información del CRC, la obra recoge las voces, memorias y conocimientos de las mujeres que participan en esta práctica cultural y busca visibilizar su papel en la transmisión intergeneracional de saberes.
Durante el llamayu, correspondiente a la última cosecha del año, participan en esta danza con polleras, flores, pañuelos y espejos, mientras los sikus y bombos acompañan sus movimientos. La práctica se vincula con el agradecimiento y la relación con la Madre Tierra, en una expresión que reúne música, cuerpo, territorio y espiritualidad.


Una tradición contada por sus protagonistas
El documental toma como hilo conductor la propia danza y los testimonios de sus protagonistas para acercarse al significado de esta tradición. Sus relatos permiten recuperar conocimientos y memorias que se mantienen vigentes en la comunidad y que pasan de una generación a otra.
La producción también incorpora el territorio como parte de su narrativa. Los paisajes del altiplano y las cercanías del lago Titicaca acompañan las imágenes de las bailarinas, mientras los primeros planos de las flores, los espejos, los pañuelos y las polleras recuperan elementos simbólicos de la expresión cultural.
El sonido tiene un papel central en la propuesta audiovisual. El registro de los sikus y bombos se combina con las voces, los pasos y los sonidos del entorno para acercar al público a la dimensión ritual y comunitaria de la práctica.


Del territorio a la pantalla
La propuesta convierte esta expresión cultural en materia de creación audiovisual y contribuye a su difusión entre nuevos públicos.
El documental ya fue presentado el jueves 24 de septiembre en Ancoraimes, territorio donde se mantiene la práctica cultural, y posteriormente en la Cinemateca Boliviana de La Paz. El viernes 25 tuvo otra presentación en Casa Prado, en la avenida 6 de Agosto de la sede de gobierno.
Así, según el CRC, las actividades permitieron vincular el territorio de origen del Sikuri Imilla con espacios de circulación artística, con una mirada centrada en las mujeres que mantienen viva esta expresión y en los saberes que forman parte de su identidad comunitaria.
//MPC/EO

