La Paz, 19 de septiembre de 2026 (ABI).- La escasez y costo del diésel son problemáticas que no solo afectan a Bolivia, sino que, desde hace años atrás, han generado preocupación en todo el mundo, incrementando un conflicto inflacionario que ataca a economías como la local, a las de la región y a las de otros continentes, afirmó el Gobierno.
Según un reporte oficial, el diésel, también conocido como gasoil o gasóleo, es sumamente necesario porque da funcionamiento al transporte público y privado, la maquinaria agrícola, la actividad industrial y brinda numerosos servicios que forman parte de la vida cotidiana. Su incremento de precio a nivel mundial inició en junio de 2022, a consecuencia de la invasión rusa a Ucrania, suscitada a finales de febrero de ese año.
Sin embargo, lo que debe quedar en claro es que, la escalada de precios del combustible que ha alcanzado cifras históricas en los mercados internacionales, se debe a que hay una escasez mundial del mismo, actualmente debido a la guerra de Estados Unidos con Irán. El conflicto extendido en Medio Oriente ha generado desabastecimiento, afectando el suministro de los derivados de petróleo.
Con Estados Unidos e Irán sin negociaciones activas para poner fin al conflicto desde que el acuerdo provisional alcanzado en junio se desmoronó a las pocas semanas, analistas ven poca probabilidad de que las cotizaciones bajen en el corto plazo.
Crisis mundial de diésel
Estados Unidos
Los precios del petróleo a nivel internacional están anclados por encima de los 100 dólares por barril, según las referencias Brent y WTI. El precio promedio del diésel, al por menor, alcanzó otro máximo histórico este jueves 17 de septiembre, rozando los 6,4 dólares por galón, casi el doble de lo que costaba en enero, antes de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán, costaba 3,52 dólares por galón.
Europa
En cifras, según el boletín semanal del petróleo de la Comisión Europea, la media en toda la Unión Europea se situaba en 2,03 euros para el diésel hasta hace una semana. Por ejemplo, el precio del diésel en Alemania se situó en 2,34 euros por litro esa misma semana, muy por encima de la media decenal del país de 1,48 euros. Francia se encuentra un poco por debajo, cerca de los 2,20 euros. En Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Finlandia y Bélgica, que son los países con los precios más elevados del continente, tiene un costo de entre 2,40 y 2,60 euros.
Asia
La crisis azota a naciones como Bangladesh, donde se registran robos nocturnos de combustible y asaltos a transportes por desabastecimiento. Entre tanto, en India y Pakistán constantemente se presentan incidentes violentos y agresiones en estaciones de servicio. Asimismo, en Filipinas los transportistas realizan protestas y paros por la falta de carburantes.
También, en Sri Lanka y Yemen, existen problemas recurrentes de movilidad y distribución por falta de divisas e importaciones limitadas.
Latinoamérica
El escenario en Sudamérica refleja que el precio del diésel en una estación de servicio no depende únicamente del alza del petróleo, sino de las decisiones políticas económicas, subsidios, tipo de cambio del dólar y la estructura del mercado interno.
Al igual que en Bolivia, la falta de diésel ha afectado a otros países de la región, tal es el caso de Ecuador, donde se suscitan protestas indígenas y campesinas impulsadas por el encarecimiento y ajuste de precios del carburante.
De la misma manera, Venezuela padece un déficit crónico de refinación y producción de diésel frente a la demanda interna del parque automotor, industria y generación eléctrica de emergencia. Esa escasez que se presenta de forma intermitente, paraliza labores logísticas, de rescate y frena la operatividad de plantas de autogeneración eléctrica.
En Paraguay, cerca de 300 surtidores dejaron de operar luego de la quinta suba de combustibles registrada durante este año, según informó la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios del Paraguay. El gremio atribuye la situación al encarecimiento internacional del petróleo, además del aumento del precio de reposición del combustible para los operadores.
La salida
En un mensaje difundido a las 23.00 de este viernes 18 de septiembre, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, anunció la eliminación definitiva de la subvención al diésel, una medida que entra en vigencia inmediata debido al fuerte impacto económico que representó durante décadas para la economía nacional.
A partir de la fecha, el precio del combustible se igualará al costo del mercado exterior y fluctuará según el panorama internacional. En el mensaje, el jefe de Estado afirmó que el subsidio estatal demandaba un gasto insostenible de 55 millones de dólares semanales (más de 2.600 millones de dólares al año), recursos que ahora serán redireccionados a otras necesidades como infraestructura, salud, educación y medidas de alivio directo para la población.
Al levantarse la subvención en el país, el precio del litro de diésel se situará en un rango de entre 9,80 y 18 bolivianos, dependiendo del mecanismo de mercado o sector que se aplique, apuntando a una transición completa hacia enero de 2027.

