El Alto, 19 de septiembre de 2026 (ABI).– Ariel Chávez Tola sube a su motocicleta, gira un conmutador y elige con qué combustible quiere recorrer la ciudad: gasolina o gas natural. La prueba dejó el papel y ahora forma parte de sus recorridos diarios. Pasaron dos años de trabajo para convertir su proyecto de grado en una moto híbrida.
El ingeniero en Autotrónica desarrolló un sistema que permite utilizar ambos combustibles y ya lo probó en trayectos en El Alto y La Paz, además de un recorrido entre la Ceja y Viacha, el más largo efectuado hasta ahora.
“Puede utilizar los dos combustibles, no hay ningún problema, es una moto híbrida”, explicó Chávez en entrevista con ABI.
El cambio se desarrolla mediante un conmutador manual con tres posiciones: gasolina, gas natural vehicular (GNV) y neutro.
Para incorporar el nuevo sistema tuvo que modificar el chasis, el carburador, el avance de chispa, el tacómetro y el escape, además de adaptar el espacio destinado al cilindro en su moto convencional.
Una de las piezas principales fue un carburador diseñado especialmente para este proyecto, que permite desarrollar la mezcla necesaria para el funcionamiento con ambos combustibles.
Los componentes específicos para el uso de GNV, entre ellos el reductor de presión, el cilindro y un kit de tercera generación, fueron importados desde Chile. La inversión en estos equipos alcanzó aproximadamente los Bs 10.000.

El depósito tiene una capacidad de 30 litros y una carga de Bs 10 que le permite recorrer aproximadamente 180 kilómetros, según las pruebas realizadas por su creador. La recarga tarda menos de dos minutos y, de acuerdo con Chávez, puede durar cerca de una semana de uso continuo.
La diferencia de rendimiento entre ambas opciones es reducida. Con gas natural alcanza entre 50 y 65 kilómetros por hora, mientras que con gasolina llega a entre 70 y 75 kilómetros por hora.
“De la Ceja a Viacha se puede viajar con la moto, solo con una inversión de dos bolivianos ida y vuelta”, destacó el joven ingeniero, quien también comprobó su funcionamiento en pendientes y con un pasajero.
El vehículo pesa 90 kilos y, durante las pruebas, Chávez llegó a transportar junto a otra persona entre 180 y 200 kilos de peso conjunto. Explicó que la configuración prioriza la fuerza sobre la velocidad final, aunque considera posible modificar la relación entre la catalina, rueda dentada trasera de una motocicleta que recibe la fuerza del motor a través de la cadena, y el piñón para mejorar el desempeño.


La motocicleta incorpora un sistema que permite seleccionar entre gasolina y gas natural vehicular mediante un conmutador manual.
Dos años de pruebas
El desarrollo comenzó hace dos años como una iniciativa personal y luego se convirtió en el proyecto de grado de Chávez en la Carrera de Ingeniería Autotrónica de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), trabajo con el que obtuvo su licenciatura.
“Es dos años, porque es la primera moto que está normada y que se ha ido trabajando”, relató luego de afirmar que aproximadamente seis meses estuvieron destinados a distintas pruebas antes de que pudiera utilizar el vehículo de manera cotidiana.
La adaptación incluyó pruebas de estanqueidad para detectar fugas, además de controles hidráulicos y de presión. El cilindro pasó por un proceso de recalificación y cuenta con una válvula que, ante una fuga, corta de manera automática el suministro.
Chávez explicó que tomó como referencia las normas aplicadas a vehículos que utilizan GNV, debido a que en Bolivia todavía no existe una regulación específica para motocicletas con este sistema. Por ello, aclaró que no cuenta con un permiso específico de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para la recarga en este tipo de vehículos.


La motocicleta fue sometida a pruebas de estanqueidad, controles hidráulicos y de presión antes de su uso cotidiano.
Una alternativa para el transporte
El proyecto surgió a partir de varias preocupaciones identificadas por Chávez: el incremento de los pasajes, los problemas asociados a motores dañados por la afectación de gasolina desestabilizada, la escasez de carburantes que se arrastra desde el anterior gobierno y la contaminación.
“Este proyecto ha nacido como una alternativa al uso de la gasolina”, afirmó el ingeniero, quien destacó que buscaba aportar con una opción que reduzca el impacto ambiental frente al uso de ese combustible.
La iniciativa recibió respaldo del Centro de Estudiantes, la Asociación de Docentes y la Decanatura del Área de Ingeniería de la UPEA. El ingeniero también destacó el acompañamiento de su tutor, Paul Germán Chacón Dominguez, durante el proceso, aunque señaló que el desarrollo técnico estuvo principalmente a su cargo.
El decano del Área de Ingeniería de la UPEA, Marco Bohórquez, enfatizó que la propuesta puede constituirse en una alternativa para el transporte y remarcó que el desarrollo consideró las medidas de seguridad vinculadas al uso de GNV.
El director de la carrera de Ingeniería Autotrónica, Fernando Martín Luna Bernal, afirmó que el prototipo puede abrir una posibilidad para futuras conversiones, aunque señaló que una aplicación más amplia requiere una regulación específica.
“Este es el primer paso para que el Gobierno pueda ver lo que sería la conversión de motocicletas a GNV”, señaló Luna Bernal.

Propuesta que busca crecer
Chávez considera que el proyecto está listo para una aplicación a corto plazo y trabaja en los trámites para registrar su desarrollo. A futuro, plantea que la carrera de Ingeniería Autotrónica pueda contar con un espacio destinado a la conversión de otros vehículos de dos ruedas.
“Es crear una fábrica, un galpón donde podamos instalar ya lo que son todas las motos y que sea la carrera la pionera en este sistema”, proyectó.
Según el ya titulado, la adaptación puede realizarse en distintos tipos de motocicletas, aunque las deportivas ofrecen mejores condiciones por el espacio disponible para instalar el cilindro. Para una unidad que ya tenga el propietario, calcula un costo aproximado de Bs 10.000, sujeto al tamaño y las características.
El proyecto también busca avanzar hacia una regulación que permita la recarga de GNV para este tipo de vehículos. Chávez espera que, a largo plazo, la carrera y la UPEA puedan impulsar una normativa específica y ampliar la experiencia a otras unidades.
Al cerrar la entrevista, el creador expresó su agradecimiento a su familia por el respaldo recibido y mencionó de manera especial al decano Marco Antonio Bohórquez; al director de la carrera de Ingeniería Autotrónica, Fernando Martín Luna Bernal; al secretario ejecutivo de la Asociación de Docentes de Ingeniería Autotrónica, Jhonny Ticona; al secretario ejecutivo de la carrera, Luis Manuel Felipez Argollo; y al secretario ejecutivo del Área de Ingeniería, Moisés López.
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