La Paz, 8 de septiembre de 2026 (ABI).– La superficie de cultivos de coca en Bolivia alcanzó 36.400 hectáreas en 2025, un 7% más que las 34.000 hectáreas registradas en 2024, informó este martes el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante la presentación del Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2025, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Bolivia.
“Los datos del año 2025 exigen una respuesta responsable. Y voy a decir por qué. La superficie de cultivos de coca alcanzó 36.400 hectáreas, es decir, un 7% más que las 34.000 registradas en 2024”, informó la autoridad.
Oviedo señaló que las áreas de racionalización también registraron una reducción, de 10.000 hectáreas en 2024 a 2.732 en 2025.
“Estos datos son realmente preocupantes y tenemos el desafío de hacer mejor las cosas. El nuevo Gobierno asume el desafío urgente de recuperar la capacidad de intervención institucional y alcanzar resultados sostenibles”, afirmó.
Según el informe, el comportamiento de los cultivos fue diferente en las principales zonas productoras. Los Yungas de La Paz registraron una reducción del 4%, mientras que el norte de La Paz tuvo un incremento del 4% y el Trópico de Cochabamba reportó un aumento del 22%.
“Estas diferencias exigen intervenciones ajustadas a cada región, con justicia y eficacia”, sostuvo el Ministro.
De acuerdo con los resultados del monitoreo, durante 2025 Bolivia registró 36.400 hectáreas de cultivos de coca, frente a las 34.000 de 2024, lo que representa un incremento del 7%. De ese total, en los Yungas la superficie cultivada disminuyó de 19.230 a 18.430 hectáreas (4%), mientras que, en contraste, aumentó en el Trópico de Cochabamba, donde pasó de 14.275 a 17.471 hectáreas en 2025 (22%).
Oviedo indicó que el Estado debe reducir progresivamente los cultivos excedentarios e ilegales hasta los límites establecidos por ley, diferenciándolos de la producción legal y de los usos tradicionales de la hoja de coca.
“Sin estigmatizar a las comunidades, debemos reducir progresivamente los cultivos excedentarios e ilegales hasta los límites establecidos por la ley”, señaló.
Explicó que esta labor estará acompañada por la concertación, el respeto a los derechos humanos, el control territorial, la presencia efectiva del Estado y acciones de desarrollo integral y sostenible.
Durante el acto también fue presentada la Política Antidroga 2026-2030, aprobada el 4 de septiembre por el Consejo de Política Integral para la Eliminación del Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas, Coca Excedentaria y Prevención del Consumo de Drogas (CPI).
La política establece nueve ejes estratégicos, entre ellos la desarticulación de organizaciones criminales transnacionales, interdicción estratégica, inteligencia financiera, control de precursores, control responsable de cultivos de coca, desarrollo integral, prevención y atención del consumo desde la salud pública, fortalecimiento institucional y cooperación internacional.
“Ninguna Nación puede enfrentar solo este fenómeno. La responsabilidad común y compartida comprende a los países productores, de tránsito y destino”, afirmó Oviedo.
El Ministro ratificó la disposición del Gobierno de trabajar con instituciones nacionales, comunidades, países de la región, Naciones Unidas y organismos de cooperación para enfrentar el narcotráfico.
“Tenemos un diagnóstico que exige actuar y una hoja clara para hacerlo”, sostuvo.
Afirmó que el Estado responderá ante las organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras mediante coordinación, inteligencia y firmeza.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante la presentación del Monitoreo de Cultivos de Coca de la UNODC. 