La pieza de plata del siglo XVIII permanece bajo resguardo en la CNM. | Infografía: ABI con apoyo de IA.

Potosí, 29 de agosto de 2026 (ABI).– Mientras las calles de Potosí se llenan de música, bordados, máscaras y pasos de danza por la Festividad de Ch’utillos, una pieza de plata permanece en silencio dentro de la Casa Nacional de Moneda (CNM). Tiene varios siglos de antigüedad y alguna vez formó parte del traje de un danzante. Hoy ya no acompaña una entrada, pero sus relieves y figuras conservan una historia ligada al arte de la platería potosina.

La pieza corresponde al siglo XVIII y fue elaborada mediante las técnicas de repujado y cincelado. Su superficie combina motivos florales con figuras zoomorfas, entre ellas un águila bicéfala, símbolo notable de la cultura boliviana.

La propia CNM la presenta como un objeto patrimonial que permite acercarse a una expresión particular del arte de la platería desarrollado en la Villa Imperial.

“Cada detalle de esta pieza habla de una tradición en la que la plata no solo fue materia, sino también lenguaje artístico y expresión cultural”, señala la CNM, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, en la presentación de este objeto patrimonial difundida a través de sus redes sociales.

El metal que hizo famosa a Potosí ante el mundo no quedó reservado para monedas, objetos religiosos o utensilios. Durante la época colonial también llegó a la indumentaria festiva y a los adornos utilizados por los danzantes.

Traje de plata en la Casa Nacional de Moneda. | Foto: RRSS.

¿A qué danza perteneció?

La respuesta no está cerrada. La CNM plantea que su brillo y sus figuras pudieron acompañar los pasos de una morenada, revolotear junto a la danza de las mariposas, también conocida históricamente como la danza de los pilpintus, palabra que significa “mariposa” en quechua, o formar parte de alguna otra comparsa.

El libro Misioneros pioneros en Bolivia, de las colecciones de las Bibliotecas de la Universidad de Connecticut, Estados Unidos, registra a los pilpintus como una antigua expresión folklórica boliviana, prácticamente desaparecida de las calles actuales, pero vinculada con la historia colonial y el imaginario tradicional de Potosí.

Antiguos danzantes de los Pilpintus, una expresión folklórica desaparecida vinculada a la tradición potosina. | Foto: RRSS

Una pieza que mira hacia Ch’utillos

La CNM también plantea otra posibilidad: que el ornamento haya formado parte de una antigua celebración de Ch’utillos, un vínculo que conecta esta pieza con la fiesta que hoy vuelve a deslumbrar en sus calles.

La relación cobra especial sentido. El viernes 28 de agosto, Potosí vivió la primera jornada de las entradas, con la presencia de danzas autóctonas y folklóricas. Este sábado 29, la música, los trajes y las fraternidades vuelven a ocupar las calles durante la segunda jornada. Y este domingo 30, la festividad llegará a su última jornada con el cierre de las actividades dedicadas a San Bartolomé y San Ignacio de Loyola.

La celebración que reúne a fraternidades, comunidades, músicos, artesanos y familias tiene raíces mucho más antiguas que sus actuales desfiles.

La Unesco inscribió en 2023 a Ch’utillos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y destacó la transmisión de conocimientos, la música, las danzas, los trajes, la artesanía y la gastronomía vinculados con esta manifestación.

San Bartolomé y San Ignacio de Loyola son los santos patronos de la festividad de Ch’utillos en Potosí.

Sus raíces conducen hasta Mullu Punqu, donde se encuentra el santuario de San Bartolomé y San Ignacio de Loyola. Investigaciones de historiadores potosinos sostienen que ese espacio tuvo importancia ritual para los pueblos indígenas antes de la llegada de los españoles. Con el tiempo, las antiguas prácticas se encontraron con la devoción católica y dieron paso a una celebración que continuó transformándose.

Ese recorrido ayuda a entender por qué una pieza de plata de hace varios siglos puede despertar una pregunta en pleno Ch’utillos. No se trata solo de saber qué danzante la llevó, sino de imaginar las fiestas, los personajes y las expresiones culturales que alguna vez tuvieron lugar en esta tierra.

Hoy, las fraternidades recorren Potosí, las bandas hacen vibrar sus calles y los trajes convierten la celebración en un despliegue de color.

A pocos pasos de ese bullicio, la pieza de plata del siglo XVIII permanece bajo resguardo en la CNM. Quizá nunca se sepa en qué comparsa estuvo. Pero su presencia permite mirar hacia aquellas celebraciones que precedieron a las entradas actuales y recordar que, mucho antes de que Ch’utillos tomara las calles, la plata también salia a bailar.

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