Santa Cruz, 30 de septiembre de 2026 (ABI). – Al menos ocho motores de micros fueron convertidos de diésel a gas natural vehicular (GNV) desde que empezó el Programa Nacional de Renovación de Vehículos Patria en el departamento de Santa Cruz, informó este miércoles el gerente de la empresa Autogas, Roger Paniagua.
“La transformación de los motores consiste en modificar el sistema de motor de diésel, el cual trabaja a compresión y el motor de gas a explosión. Se hace la modificación de los pistones, de la culata y en caso de colocar los inyectores de diésel se instalan las bujías y cables a través de una bobina”, detalló.
Según el reporte del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, la iniciativa del presidente Rodrigo Paz llegará progresivamente a otros departamentos del país porque el Gobierno nacional trabaja para renovar y transformar el parque automotor de los servicios de transporte público con la conversión masiva y mediante mecanismos destinados a financiar la compra de vehículos a requerimiento de los beneficiarios.
El propietario primero lleva su vehículo al taller mecánico para la conversión y luego pasa a la instalación:
El kit de conversión a GNV de aspirado natural, tercera generación contiene:
a. Reductor de presión
b. Llave conmutadora
c. Válvula de carga interna o externa
d. Caño de alta presión
e. Válvula de cilindro (ventilada o autoventilada)
f. Accesorios de conexión y ajuste
Mientras que el kit de conversión a GNV de inyección secuencial, quinta generación está conformado por:
a. Reductor de presión
b. Manómetro indicador de presión
c. Filtro de gas
d. Válvula de cilindro (ventilada o autoventilada)
e. Válvula de carga externa o interna
f. Caño de alta presión
g. Llave conmutadora
h. Riel de inyectores
i. Sensor MAP
j. Sensor temperatura
k. ECU (unidad control electrónica)
l. Accesorios y cables de conexión
“El beneficio es impresionante. Gracias a la buena predisposición del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, han insertado un presupuesto para hacer este tipo de servicios de transformación. Un transportista, si anduviera a diésel, gastaría 1.200 bolivianos; sin embargo, convirtiendo a gas, gasta 150 bolivianos”, resaltó Paniagua.
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