El creador del videojuego, Yerko Jiménez, prevé que el videojuego esté disponible de forma gratuita en Play Store en unos 15 días. | Foto: Gentileza Yerko Jiménez.

El Alto, 4 de noviembre de 2026 (ABI).- ¿Qué se siente ser un Tilcayo y recorrer los bosques de los Yungas en busca de alimento, mientras se descubren los peligros que puede enfrentar en su hábitat? Esa es la aventura que propone un videojuego creado por un estudiante alteño, que invita a los usuarios a ponerse en la piel de este pequeño felino silvestre y conocer, a través de la pantalla, algunas de las amenazas que ponen en riesgo su conservación.

La aventura forma parte de Noche de Caza: el relato del Tilcayo, un videojuego creado por Yerko Jiménez, estudiante de séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), en El Alto.

El proyecto tiene como protagonista al Leopardus Tilcayo, un felino silvestre de los Yungas de La Paz que recientemente fue reconocido como una especie distinta, un hallazgo que puso a Bolivia en el mapa de la investigación sobre los felinos.

“Imaginé que podía hacer un videojuego para darlo a conocer. Porque sé que lo pueden convertir en mascota o explotar de alguna forma, entonces es para dar conciencia”, dijo Jiménez en entrevista con ABI.

Su intención es que el interés por la nueva especie no se limite a las noticias, sino que llegue a públicos más jóvenes a través de una experiencia interactiva.

De las historias de infancia a un mundo digital

La idea nació de una mezcla de imaginación, curiosidad por los animales y pasión por la tecnología. Jiménez creció con las historias que le contaba su padre, originario de la provincia Franz Tamayo, sobre sus viajes por el departamento de La Paz.

Yerko Jiménez, estudiante de séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas de la Unifranz, en El Alto. | Foto: Captura de video.

Aquellos relatos despertaban su imaginación y lo llevaban a dibujar caballos y otros animales que conocía a través de esas experiencias.

También disfrutaba de las historias de Harry Potter y Animales fantásticos. De niño imaginaba esos mundos; de adulto descubrió que podía construir los suyos frente a una computadora.

El proyecto tomó forma en la materia de Gráficas y Multimedia, cuando el ingeniero Javier Griffiths planteó a sus estudiantes el desafío de crear un personaje. Por esos días, las noticias sobre el reconocimiento del Tilcayo como una nueva especie de felino silvestre despertaron su interés.

Jiménez vio en ese acontecimiento una oportunidad para mostrar la biodiversidad boliviana, pero también una preocupación: que la notoriedad del animal atrajera a personas interesadas en capturarlo o convertirlo en mascota.

Así surgió la decisión de contar la historia desde la perspectiva del propio felino. En lugar de limitarse a mostrar su apariencia, quiso que los usuarios conocieran cómo se desplaza, qué come y cuáles son algunos de los riesgos que enfrenta en su entorno natural.

Una aventura entre presas, trampas y cazadores

El videojuego está diseñado en primera persona: el usuario se convierte en el Tilcayo y debe cumplir actividades de su vida cotidiana, como buscar alimento y escapar de las amenazas. Para construir esos escenarios, Jiménez revisó investigaciones científicas sobre la especie y datos acerca de su dieta.

El felino boliviano en una quebrada de los Yungas, en Noche de Caza: el relato del Tilcayo. | Foto: Gentileza Yerko Jiménez.

Entre las presas aparecen ratones de monte y pequeñas aves. En el recorrido también hay trampas que dejan los cazadores y personajes que salen en busca del felino con linternas.

La dificultad aumenta por niveles: en los escenarios básicos aparecen menos amenazas, mientras que en los intermedios y avanzados los cazadores son más numerosos.

El desarrollador optó por reducir las escenas de violencia para que la propuesta pueda llegar a públicos de distintas edades. En varios escenarios, el Tilcayo termina bajo el resguardo de una entidad de protección animal, una decisión que evita mostrar situaciones crudas y mantiene el enfoque educativo.

Parte de los personajes, entre ellos algunas presas, fueron creados con ayuda de inteligencia artificial. Para el protagonista, en cambio, el trabajo de modelado tridimensional demandó buena parte del tiempo de desarrollo.

De una nutria a un felino silvestre

El proceso no estuvo libre de tropiezos. Jiménez contó que al principio sus diseños no se parecían demasiado al animal que quería representar. Cuando mostró uno de sus primeros modelos a su docente, recibió una observación que todavía recuerda entre risas: “No parecía un gato, parecía una nutria. Has hecho un juego de una nutria”.

El comentario lo llevó a perfeccionar el personaje hasta conseguir una representación más cercana al famoso felino. La elaboración del modelo tridimensional ocupó cerca del 55% del tiempo total de trabajo, que se extendió durante aproximadamente un mes y medio.

Versión final del Tilcayo en el videojuego. | Foto: Gentileza Yerko Jiménez.

El estudiante identificó tres grandes desafíos: aprender sobre desarrollo 3D, familiarizarse con el motor gráfico Unity y trabajar en la edición de sonidos, un campo en el que no tenía experiencia.

La creación del videojuego también le permitió aplicar conocimientos que ya había adquirido en el diseño tridimensional de plantas de Bolivia.

Un juego gratuito para despertar curiosidad

Jiménez prevé que el videojuego esté disponible de forma gratuita en Play Store, una vez que concluya el proceso de publicación y las pruebas exigidas por la plataforma. Para ello, conformó un grupo de estudiantes que prueba la aplicación en su universidad. Al momento de la entrevista con ABI, estimaba que el lanzamiento se concretaría en unos 15 días.

El joven no tiene previsto lucrar con el proyecto. También espera acercarse a instituciones y organizaciones dedicadas a la protección de animales para explorar posibles formas de apoyo y llevar la propuesta a colegios, ferias educativas y otros espacios.

Su propósito es que, después de jugar, las personas quieran conocer más sobre el felino y comprendan la importancia de protegerlo. “Creo que un juego puede llegar a más público, a un público más joven que le puede llegar a interesar”, explicó.

La experiencia también fortaleció su interés por el desarrollo de videojuegos y la tecnología. Jiménez, que está próximo a concluir su carrera, sueña con reunir a otros jóvenes talentos bolivianos en un equipo de creación de videojuegos. Considera que el país tiene desarrolladores capaces de proyectarse al exterior y aportar soluciones a problemas reales de la sociedad.

Por ahora, su primera misión está dentro de la pantalla: lograr que más personas conozcan al Leopardus Tilcayo, descubran cómo vive y entiendan por qué su conservación importa. Cuando el juego llegue a los celulares, cada usuario tendrá la oportunidad de ponerse en su lugar y recorrer, aunque sea de manera virtual, los caminos de este pequeño felino de los Yungas.

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