La Paz, 1 de marzo (ABI).- El departamento de La Paz se encamina a una de las jornadas democráticas más trascendentales de los últimos años. Más de 2.023.882 ciudadanas y ciudadanos están habilitados para ejercer su derecho al voto en las 20 provincias paceñas durante las Elecciones Subnacionales 2026, en las que se definirán 654 autoridades departamentales y municipales que marcarán el rumbo político y administrativo de la región durante los próximos cinco años.

La magnitud del proceso no es menor. Un total de 53.970 juradas y jurados electorales fueron designados por sorteo para administrar 8.995 mesas de sufragio, distribuidas en 1.308 recintos electorales a lo largo y ancho del departamento, en un operativo logístico que busca garantizar transparencia, legalidad y participación ciudadana.
En el ámbito departamental, los votantes elegirán a una Gobernadora o Gobernador en circunscripción única, bajo el sistema de mayoría absoluta o mayoría atenuada. Si ninguna candidatura alcanza el porcentaje exigido por la norma, el departamento acudirá a una segunda vuelta entre las dos opciones más votadas. La autoridad electa tendrá en sus manos la conducción de la administración departamental y la responsabilidad de impulsar el desarrollo económico, social y cultural de La Paz.
La jornada también definirá la conformación de la Asamblea Legislativa Departamental, compuesta por 20 asambleístas elegidos por territorio —uno por cada provincia— mediante mayoría simple; 20 por población, bajo el sistema proporcional en circunscripción departamental; y cinco representantes indígena originario campesinos y del pueblo afroboliviano, designados conforme a sus normas y procedimientos propios. Este diseño institucional refuerza la representación territorial y la inclusión cultural en la toma de decisiones, además de consolidar el rol fiscalizador y legislativo del órgano deliberante.
En el nivel municipal, el proceso renovará 87 alcaldías y 520 concejos municipales, cada uno con sus respectivas suplencias. Las alcaldesas y alcaldes serán elegidos por voto popular para un periodo de cinco años, con la misión de dirigir la gestión municipal, ejecutar presupuestos, promulgar normas locales y garantizar la prestación de servicios básicos, además de promover el desarrollo productivo y social en sus jurisdicciones.
El municipio de Cajuata incorporará, además, la elección de una concejala o concejal indígena originario campesino del pueblo afroboliviano, en apego a sus procedimientos propios, ampliando así los espacios de representación.
Con cifras que revelan la dimensión del desafío organizativo y político, La Paz se dispone a ejercer su voluntad en las urnas, en un proceso que no solo renovará autoridades, sino que definirá prioridades y liderazgos en un escenario regional clave para el país.
