Muerte de ganado por la sequía que se registra en el departamento de Chuquisaca. Fotos: Charagua Radio Online Media.Muerte de ganado por la sequía que se registra en el departamento de Chuquisaca. Fotos: Charagua Radio Online Media.

La Paz, 28 de octubre de 2026 (ABI). – El viceministro de Defensa Civil, Roberto Rivero, informó este miércoles que la sequía que se registra en el país en lo que va del año perjudica a 78.217 familias de seis departamentos y provocó la pérdida de más de 75.000 cabezas de ganado, mientras otras 917.447 se encuentran afectadas.


“En este momento tenemos seis departamentos con bastante afectación: Oruro, La Paz, Chuquisaca, Cochabamba, Santa Cruz y Potosí. Donde se concentra la mayor afectación por sequía es en el departamento de Oruro”, explicó.


La autoridad indicó que la diversidad geográfica de Bolivia obliga a desarrollar estrategias diferenciadas para responder a las distintas amenazas que enfrenta el territorio nacional.


“Bolivia es un país geográficamente diverso: en algunas regiones tenemos sequía, en otras nevadas y en otras inundaciones. También se está viendo afectado el sector agropecuario”, manifestó.


Lluvias e inundaciones: noviembre a febrero, periodo crítico

Mientras persisten los efectos de la sequía, Defensa Civil se prepara para la próxima temporada de lluvias, con especial atención en Santa Cruz, sectores de Beni y Cochabamba, donde podrían registrarse inundaciones y desbordes de ríos.


Rivero advirtió que los próximos meses serán determinantes para la gestión de riesgos y la atención de posibles emergencias.
“Esta etapa todavía no ha comenzado. Las mayores afectaciones podrían concentrarse en los próximos meses: noviembre, diciembre, enero y febrero”, advirtió.


Ante este escenario, el Gobierno coordina acciones con los municipios, las gobernaciones y las unidades de gestión de riesgos para fortalecer la capacidad de respuesta y atender oportunamente las necesidades de la población.


El viceministro recordó que la prevención corresponde principalmente a los gobiernos municipales y departamentales, mientras que el nivel central interviene cuando las capacidades de estas instancias resultan insuficientes.


“En la parte preventiva, la responsabilidad corresponde a los municipios y las gobernaciones. Cuando no pueden atender una emergencia, acuden a nosotros, presentan la documentación correspondiente y, después de evaluar la situación, se determina la ayuda necesaria para la población”, señaló.


La asistencia se define de acuerdo con las características de cada contingencia. Para enfrentar los efectos de las lluvias, puede incluir maquinaria pesada, rehabilitación de caminos, dragado y apertura de canales. En las zonas afectadas por la sequía, contempla el suministro de agua mediante cisternas, tanques y politubos.


Incendios forestales bajo control
En relación con los incendios forestales, Rivero afirmó que la situación se encuentra controlada y destacó el trabajo conjunto de las unidades municipales de gestión de riesgos, los bomberos forestales y la Unidad Militar de Emergencia y Ecología.


“Gracias al trabajo coordinado de las unidades de gestión de riesgos de los municipios, los bomberos forestales y la UMEE, que nos ayudó sobremanera a combatir los incendios, hemos logrado controlar esta situación”, manifestó.


Defensa Civil aseguró que continuará coordinando acciones con las entidades territoriales y los organismos de cooperación para responder a las emergencias y reducir los impactos de los fenómenos climáticos sobre la población y las actividades productivas del país.

KCF/MCM