Cochabamba, 13 de agosto de 2026 (ABI).– Entre uniformes, ladridos y miradas curiosas, el teniente Rex llegó este jueves a una iglesia de Quillacollo para recibir una bendición junto a sus camaradas de cuatro patas. Vestido con su traje de gala, el can policial participó en la misa junto a otros perros adoptados por distintas unidades de la Policía Boliviana, en vísperas de la festividad de San Roque.

Uno a uno, los canes pasaron al frente acompañados por sus guías policiales. Mientras el sacerdote impartía la bendición, los perros permanecían junto a quienes los entrenan, cuidan y trabajan con ellos en tareas de seguridad, búsqueda y patrullaje.


La ceremonia reunió a efectivos que forman parte del operativo de seguridad desplegado para resguardar a peregrinos y visitantes durante la festividad de la Virgen de Urkupiña. En medio del movimiento propio de la celebración, el acto reservó un espacio para reconocer el trabajo que estos canes realizan como parte de la institución policial.
Rex fue uno de los más observados por los asistentes. Con su característica vestimenta de gala, recibió la bendición junto al resto del contingente canino, en una imagen que reflejó el vínculo entre los animales y sus compañeros de servicio.
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