La Paz, 7 de marzo de 2026 (ABI). – Sus manos curtidas por décadas de trabajo, su manta y pollera como uniforme y el aroma del cerdo horneado en leña son testigos de una historia de resistencia, emprendimiento y tradición. Las mujeres del Mercado Modelo Las Cholas, en la zona Sur de la ciudad de La Paz, fueron declaradas este jueves “Paceñas de Pura Cepa”, en reconocimiento a su trayectoria y aporte cultural y económico a la ciudad.
Desde 1950, estas vendedoras han preservado la receta del emblemático sándwich de chola, un ícono gastronómico paceño (preparado con lonjas de carne de cerdo, pan sarna o marraqueta, escabeche y ají amarillo), mientras superaban obstáculos que incluían precarias instalaciones y amenazas de desalojo. Con tres generaciones consolidando el negocio familiar, transformaron tarimas de madera en modernos espacios inaugurados en 2003, manteniendo viva la tradición que comenzó con cuatro mujeres de pollera en la avenida Arequipa, entonces la única vía hacia Aranjuez y Mallasa.
El reconocimiento fue iniciativa del concejal Javier Escalier, quien propuso la resolución municipal que distingue a las mujeres emprendedoras de Las Cholas por su trayectoria, aporte económico y legado cultural. “Reconocerlas como Paceñas de Pura Cepa es valorar su esfuerzo, su resistencia y el aporte que hacen todos los días a nuestra identidad”, destacó Escalier.
El nombre del sándwich, que se convirtió en referente culinario, surgió de la juventud paceña que decía: “vamos donde las cholas”, en alusión a estas comerciantes. Su secreto: cerdo cocido en horno de leña durante ocho a doce horas, solo con sal y limón para conservar su jugo natural.
Hoy, cada día venden alrededor de un centenar de sándwiches, enfrentando aún desafíos como falta de iluminación, limitada promoción y dificultades de acceso al parque donde están instaladas.
Este homenaje se da en el marco del Día Internacional de la Mujer y del Día Municipal de la Despatriarcalización y No Violencia contra las Mujeres, celebrado el 7 de marzo en La Paz. La distinción reconoce no solo un producto tradicional, sino también la historia de mujeres que con su esfuerzo diario han forjado parte esencial del patrimonio cultural y económico de la ciudad.
“Esta historia no es solo gastronómica, es una historia de lucha femenina, de madres y abuelas que defendieron su fuente de trabajo con dignidad”, destacan en la comunidad, recordando que preservar la cultura es también cuidar a las mujeres que la mantienen viva.
Con este reconocimiento, estas vendedoras se consolidan como símbolo de resistencia, identidad paceña y emprendimiento femenino, inspirando a nuevas generaciones a valorar y proteger la tradición en el corazón del Mercado Modelo Las Cholas.
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