La Paz, 19 de febrero de 2026 (ABI). — El presidente Rodrigo Paz afirmó este jueves que la protesta es un derecho legítimo, pero advirtió que el país no puede seguir tolerando bloqueos que —según dijo— frenan el desarrollo y ahuyentan inversiones.
“Todo el mundo tiene derecho a protestar; lo que no podemos permitir es que unos cuantos nos sigan bloqueando el derecho a desarrollarnos”, sostuvo el mandatario durante su intervención en un congreso empresarial realizado en Cochabamba.
Desde esa ciudad, a la que calificó como “el corazón de la patria”, el jefe de Estado propuso impulsar un “gran acuerdo” nacional contra los bloqueos y planteó que sea esa región —escenario recurrente de estas medidas en los últimos años— la que lidere la iniciativa.
En tono crítico, cuestionó que ante cualquier conflicto se recurra al cierre de carreteras. “No puede ser que por cualquier problema unos se paren en el puente de Parotani y bloqueen porque se les antoja. ¿Hasta cuándo vamos a esperar?”, reclamó.
Paz sostuvo que este tipo de acciones envía señales negativas al exterior y afecta la llegada de capitales. Incluso mencionó que en los próximos días sostendrá una reunión con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y señaló que sería contradictorio promover inversiones mientras persisten medidas que paralizan la actividad económica.
En la Asamblea Legislativa se encuentra en análisis un proyecto de “Ley Antibloqueos”, que tipifica estas acciones como delito y plantea sanciones de entre 10 y 20 años de cárcel para los responsables.
De acuerdo con datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los bloqueos generan pérdidas millonarias para distintos sectores productivos, impactan en el empleo, encarecen los precios en los mercados y afectan de manera directa las operaciones de exportación e importación.
El debate sobre los límites entre el derecho a la protesta y la libre circulación vuelve así al centro de la agenda pública, en un contexto de tensiones sociales y discusión legislativa.
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