La Paz, 3 de agosto de 2026 (ABI).– El ahora excanciller de Bolivia, Fernando Aramayo Carrasco, fue posesionado como nuevo ministro de la Presidencia. La flamante autoridad anunció que su trabajo estará enfocado en fortalecer las instituciones, la recuperación económica y en renovar la confianza de la ciudadanía.
Aramayo agradeció al presidente Rodrigo Paz Pereira por la confianza depositada y señaló que asumirá con alta responsabilidad el cargo para trabajar por la recuperación económica del país, después de la crisis generada por los 53 días de bloqueos.
“Después de toda crisis llega el momento de decidir qué país queremos construir. Podemos permitir que las dificultades prolonguen la confrontación y profundicen las diferencias, o podemos convertir la experiencia vivida en un punto de partida de una nueva etapa de fortalecimiento institucional, de recuperación económica y de renovada confianza entre el Estado y la ciudadanía. Estoy convencido de que Bolivia merece este segundo camino”, indicó el ministro tras su posesión.
Aseguró que el mayor desafío no consiste solo en superar la crisis, sino también en fortalecer la capacidad del Estado para responder a los desafíos. Remarcó que desde su cargo impulsará la articulación en base al diálogo y la coordinación, para que la ciudadanía encuentre un Estado más eficaz, más previsible y más cercano.
La autoridad dijo que entiende el Ministerio de la Presidencia “no como un espacio de poder, sino como un espacio de articulación institucional. Articular significa, en mi criterio, construir entendimientos sin alterar competencias, promover cooperación sin afectar autonomías, facilitar el funcionamiento armónico del Estado respetando plenamente el diseño constitucional”.
En ese sentido, mencionó que es tiempo de que el Estado concentre sus mayores esfuerzos en responder con eficiencia a las necesidades de la población y en ofrecer condiciones de estabilidad y certidumbre con miras al desarrollo.
“Al Órgano Ejecutivo, a nosotros, nos corresponde gobernar con responsabilidad, administrar con eficiencia y actuar siempre dentro del marco constitucional. Nos corresponde demostrar con resultados que el ejercicio del poder solo encuentra legitimidad cuando mejora la vida de las personas y fortalece las instituciones de la República”, manifestó.
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