El Alto, 2 de marzo de 2026.— Con un mensaje de consuelo y solidaridad, el obispo de la Diócesis de El Alto, monseñor Giovani Arana, presidió este domingo una ceremonia religiosa en el lugar donde se registró el accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana, que el pasado viernes dejó 22 muertos y 37 heridos.

Durante la eucaristía, se elevó una oración por las víctimas y sus familias, pidiendo fuerza y esperanza para quienes sufren la pérdida de seres queridos, así como por la pronta recuperación de los heridos.

El acto se realizó en un ambiente de recogimiento, con vecinos y allegados acompañando la bendición del lugar y rindiendo homenaje a quienes perdieron la vida, en un gesto de unidad y apoyo a las familias afectadas por la tragedia.

Concluida la ceremonia, monseñor Arana exhortó a la comunidad a responder con empatía y solidaridad ante cualquier emergencia. “No podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás; cada vida merece apoyo, compasión y solidaridad”, enfatizó, recordando los momentos de angustia vividos inmediatamente después del siniestro.

Vecinos, allegados y autoridades locales acompañaron la ceremonia, llevando flores y velas, mientras los presentes rezaban y recordaban a quienes fallecieron. El acto se convirtió en un espacio de recogimiento y unidad, donde la comunidad expresó su dolor y solidaridad, y renovó la esperanza de superar la tragedia juntos.

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