La Paz, 1 de abril de 2026 (ABI).- Con profunda emoción, autoridades y ciudadanos participaron este miércoles en la liberación de “Anticucha/Katupaya”, un cóndor andino (Vultur gryphus), emblemática ave de Bolivia, que tras varios meses de rehabilitación volvió a surcar los cielos del altiplano. Este acto marca un hito en los esfuerzos de conservación de la fauna silvestre y refuerza el compromiso estatal y comunitario con la protección de la biodiversidad nacional.
“Anticucha”, una hembra de aproximadamente dos años, fue encontrada en condiciones críticas: deshidratada y con bajo peso. Gracias a la intervención de su rescatista, señor Ballesteros, y al trabajo especializado del zoológico Vesty Pakos, en coordinación con la Dirección General de Biodiversidad del Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, logró recuperarse satisfactoriamente. El nombre del ave fue elegido por el hijo del rescatista, incorporando un componente humano a esta historia de resiliencia.
Tras cumplir con todos los requisitos necesarios para su reinserción, el cóndor fue liberado en su hábitat natural, donde podrá continuar su ciclo de vida. Este hecho no solo representa la recuperación de un individuo, sino también un avance en la protección de una especie amenazada por envenenamiento, pérdida de hábitat y caza furtiva.
Durante la ceremonia, el viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Jorge Ávila, resaltó que “no es un día cualquiera, sino una celebración de la vida, la resiliencia y el compromiso colectivo con la naturaleza”. Asimismo, destacó que la liberación se enmarca en políticas públicas como el Plan de Acción para la Conservación del Cóndor Andino, orientado a la protección, manejo y recuperación de esta especie.
El viceministro subrayó además el trabajo conjunto entre instituciones públicas, centros especializados, investigadores y comunidades locales que hizo posible la rehabilitación de “Anticucha/Katupaya”. Reconoció la labor del rescatista y del equipo del zoológico Vesty Pakos, responsables del proceso de recuperación.
El cóndor andino, además de ser un símbolo nacional presente en el escudo de Bolivia, tiene un profundo significado cultural. En las cosmovisiones ancestrales es conocido como “mallku” o “kuntur”, considerado guardián sagrado y vínculo entre el mundo terrenal y espiritual. Su liberación, por tanto, trasciende lo biológico y se convierte en un acto de restitución simbólica.
Desde el punto de vista ecológico, esta especie cumple un rol fundamental como carroñera, contribuyendo a la limpieza de los ecosistemas y evitando la propagación de enfermedades. Su capacidad de recorrer grandes distancias lo convierte además en un indicador clave de la salud ambiental del país.
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