Más que una danza, la saya constituye una forma de comprender la vida, la memoria e identidad del pueblo afroboliviano. | Infografía: Elaboración de ABI con apoyo de IA.

La Paz, 29 de junio de 2026 (ABI). – Cada golpe de tambor, voz y paso de la saya afroboliviana cuentan una historia que sobrevivió al tiempo, al racismo y al olvido. Este lunes 29 de junio, Bolivia conmemora el Día Nacional de la Expresión Artística Cultural Viva de la Saya Afroboliviana, una fecha que reivindica el aporte del pueblo afroboliviano y resguarda una de las manifestaciones culturales más representativas del país.

Pedro Andaverez Peralta. | Foto: RRSS.

La fecha fue instituida mediante la Ley 1559 en homenaje al nacimiento de Pedro Andaverez Peralta, héroe nacional de la Guerra del Chaco y uno de los mayores referentes del pueblo afroboliviano.

“Se declara Día Nacional de la expresión artística cultural viva la Saya Afroboliviana, perteneciente al Pueblo Afroboliviano, el 29 de junio de cada año, en conmemoración a la fecha de nacimiento del Héroe Nacional de la Guerra del Chaco Sr. Pedro Andaverez Peralta”, establece el artículo primero de la norma.

Andaverez nació en 1906 en Coripata, Nor Yungas, y combatió durante la contienda entre Bolivia y Paraguay bajo las órdenes del coronel Bilbao Rioja. En el frente también compartió filas con Armando Escobar Uría, a quien salvó la vida.

Por su valentía fue condecorado en 1936 con la Orden del Mérito Militar en el Grado de Caballero, la Cruz de Hierro y la Medalla de Héroe Nacional. En 1964, el entonces presidente René Barrientos le impuso la Orden Cóndor de los Andes en Grado Especial, y en 2025 la Cámara de Senadores lo declaró Héroe Nacional.

Su historia no terminó con la guerra. De regreso a los Yungas, Andaverez cambió el fusil por el tambor y se convirtió en caporal y, más tarde, en tambor mayor de la Saya Gran Poder de Chicaloma. Hasta su vejez custodió una tradición que hoy sigue viva en las comunidades afrobolivianas, una faceta que consolidó su legado como uno de los guardianes de esta expresión cultural.

Pedro Andaverez de cuclillas, rodeado del resto de los integrantes de la Saya Gran Poder, durante la entrada de la festividad de Urkupiña, Cochabamba, en la década de los años 70. | Foto: Guimer Zambrana Salas de El Baúl de Yungas.

Más que una danza o una manifestación musical, la saya constituye una forma de comprender la vida, preservar la memoria y fortalecer la identidad colectiva. Esa visión se refleja en un recorrido ritual que acompaña el ciclo de la existencia.

El representante de la comunidad afroboliviana en Cochabamba, Edgar Vásquez, explicó que el camino comienza con el semba, una danza tradicional de origen africano que simboliza el nacimiento; continúa con la saya, expresión de celebración, cosecha, fertilidad y resistencia cultural; y concluye con el mauchi, un ritual funerario musical que acompaña la despedida.

Añadió que el caporal representa dentro de la saya afroboliviana a quien dirige la cosecha y que esa figura, con el paso del tiempo, dio origen a la danza del caporal en Bolivia, hoy una de las expresiones folklóricas más difundidas.

Vásquez destacó que la Ley 1559 que declara a la saya patrimonio del país representa mucho más que un reconocimiento simbólico. Afirmó que reivindica el recorrido histórico del pueblo afroboliviano y fortalece la defensa de un legado que pertenece a todos los bolivianos.

“El otro día escuchaba que la saya es peruana. Imagínense. Entonces estas leyes ratifican que es de Bolivia y que el deber de protegerla y conservarla es de todos los bolivianos porque es un patrimonio y un tema de reivindicación y unión”, sostuvo.

Los tambores resonarán en tres ciudades

La conmemoración reunirá música, arte y memoria en distintos puntos del país. En La Paz, el Museo Nacional de Arte abrirá sus puertas esta tarde para un recorrido especial por la exposición “La máscara nos mira”, junto a la artista y activista afroboliviana Sharon Pérez.

La propuesta nace de una investigación sobre máscaras resguardadas en el Museo Británico e invita a reflexionar sobre la representación de las comunidades afrobolivianas, la construcción de su identidad y la permanencia de su legado.

En Cochabamba, las fraternidades afrobolivianas recorrerán las calles desde las 19.00 en una entrada autóctona que llenará la ciudad de tambores, cantos y baile.

A la misma hora, en Santa Cruz, el Concejo Nacional Afroboliviano desarrollará un acto conmemorativo en el espacio de arte Manzana 1, a unos pasos de la plaza 24 de Septiembre.

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