El presidente Luis Arce le entrega el Bastón de Mando al vicepresidente David Choquehuanca. Foto Comunicación Presidencial
Presidente partió a Nueva York y lleva a la Conferencia de la ONU sobre el Agua la propuesta boliviana al mundo de 12 puntos

Presidente parte a Nueva York y lleva a la Conferencia de la ONU sobre el Agua la propuesta boliviana al mundo de 12 puntos

La Paz, 21 de marzo de 2023 (ABI). – El presidente Luis Arce dejó este martes el mando de la nación al vicepresidente David Choquehuanca y partió a Nueva York, Estados Unidos, donde participará en la Conferencia de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Agua 2023, la primera reunión de este tipo desde 1977.

“Con mucha firmeza y compromiso llevamos la posición de Bolivia a la II Conferencia del Agua de Naciones Unidas”, informó el mandatario en sus redes sociales.

Arce presentará en el foro de la ONU la propuesta de 12 puntos de Bolivia al mundo que fue bosquejada en el Encuentro Nacional Diálogos del Agua para la vida, en la que participaron autoridades nacionales, instituciones académicas y de investigación, operadoras de servicio de agua y organizaciones sociales e indígenas del país.

La Conferencia sobre el Agua 2023, que se celebrará del 22 al 24 de marzo, se considera como una oportunidad única para acelerar el avance en la promesa hecha por los líderes mundiales de ofrecer a los ciudadanos del planeta un acceso universal al agua potable y el saneamiento en el año 2030.

La ONU espera que al menos una veintena de jefes de Estado y de gobierno, unos ochenta ministros y altos responsables gubernamentales y más de 6.500 representantes de la sociedad civil participen en esta reunión de la que saldrá una nueva Agenda de Acción por el Agua.

La propuesta que Bolivia llevará a esta reunión multilateral incluye los siguientes puntos:

1. Reafirmar el derecho al agua potable y saneamiento como un derecho humano esencial, para el pleno disfrute de la vida y todos los derechos humanos, como fue establecido en la Resolución 064/292 de la Asamblea General de Naciones Unidas de 2010.

2. Reconocer en la próxima Asamblea de la Tierra, del año 2024, que el agua es el centro de la vida, estableciendo además los ríos, lagos, cuencas y a la Madre Tierra como sujetos de derechos, escuchando su vulnerabilidad y la amenaza actual que sufre su existencia en todos los lugares del mundo.

3. Crear un mecanismo intergubernamental permanente del agua en las Naciones Unidas, que promueva el manejo, la gestión y conservación del agua, la erradicación de la pobreza y el desarrollo integral en el marco del cumplimiento de los objetivos internacionalmente acordados relativos al agua, fortalecimiento los compromisos políticos, sociales y ambientales.

4. Designar a un enviado especial para el agua de las Naciones Unidas, que tenga como misión activar ese mecanismo.

5. Reconocer la autoridad de la gestión comunitaria del agua y el saneamiento básico de las comunidades locales y pueblos indígenas.

6. Establecer la condonación de deudas de los países en desarrollo cuyos recursos financieros hayan sido destinados a la producción y acceso al agua, a la adaptación hídrica y a la resiliencia climática.

7. Exhortar a los Estados desarrollados y organismos internacionales y multilaterales a que proporcionen mayores recursos financieros, para gestionar, conservar y amortiguar los impactos de la crisis hídrica, por medio de la asistencia internacional.

8. Establecer la necesidad de que todos los países aprueben o actualicen las legislaciones nacionales, para garantizar la protección y conservación de las fuentes de agua, el acceso equitativo para todos los usos y seres vivos, promoviendo la participación de mujeres, jóvenes, pueblos indígenas y afrodescendientes y grupos vulnerables.

9. Reconocer la importante interrelación que existe entre el agua, la soberanía alimentaria, la generación de energía y el mantenimiento de los sistemas de vida bajo un esquema integrador y amónico para el desarrollo.

10. Visibilizar al agua como elemento de paz de integración de los pueblos, mediante el cual los Estados cooperan para garantizar la protección de las fuentes de agua y el uso razonable y equitativo.

11. Promover el derecho humano al mar, que no solo contemple el uso y acceso a los recursos marinos, sino que también signifique el derecho de todos los pueblos, con o sin costa, a decidir acciones que reestablezcan el equilibrio entre la tierra y el mar.

12. Cambiar la visión antropocéntrica y avanzar hacia un modelo más armónico con la Madre Tierra, donde el agua es fundamental para todos los seres vivos y para todos los sistemas de vida.

Rdc/Mac

 


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