Feminicida serial Richard Choque. Foto: Josué Cortez/ABI
ANUARIO 2022: La mayor “liberación” de asesinos y violadores en la historia de Bolivia

ANUARIO 2022: La mayor “liberación” de asesinos y violadores en la historia de Bolivia

La Paz, 22 de diciembre de 2022 (ABI- ANUARIO). - La fuerza pública de cibercrimen rastreó a un presunto agresor sexual hasta su vivienda, en una zona popular de la ciudad de El Alto.

Los investigadores siguieron el IP de su ordenador —que es la dirección única que identifica a un dispositivo en una red— y lo detuvieron el lunes 24 de enero de 2022, durante la fiesta del dios andino de la abundancia.

Richard Choque, un hombre robusto y cabello corto, fue detenido sin oponer resistencia. Desde sus redes sociales ofrecía trabajo a jóvenes mujeres. A varias de ellas, antes de vejarlas de forma salvaje, las torturó. A dos menores de edad las asesinó.

Las sobrevivientes denunciaron su caso y la policía detectó un patrón. El rastrillaje por la red internet fue sencillo.

La policía descubrió en su teléfono celular las fotografías de dos jovencitas reportadas como desaparecidas. En el interrogatorio posterior confesó haberlas asesinado. Fueron enterradas en el patio de su casa.

El hombre, de rasgos de "psicópata sexual", operaba mediante un perfil falso en redes sociales que le servía para concretar citas con las jóvenes a las que les ofrecía dinero por prostituirse.

Sin embargo, cuando los encuentros se fijaban en un alojamiento, él llegaba vestido de Policía a la habitación —en la que previamente había sembrado paquetes que asemejaban ser droga— para abusar a sus víctimas a cambio de no denunciarlas.

El caso salió a la luz pública y recorrió el mundo.

Colectivos de mujeres y familiares de las víctimas tomaron las calles en distintas ciudades del país exigiendo justicia y el esclarecimiento de los feminicidios.

La protesta congregó a una multitud en la vivienda del delincuente en El Alto, para iniciar un recorrido de más de 12 kilómetros hasta el centro de La Paz.

Las manifestantes portaron carteles con pedidos de justicia y críticas a los operadores judiciales.

"¡Alerta, alerta!, puede ser tu madre, puede ser tu hija, puede ser tu hermana", era uno de los cánticos que algunos grupos entonaron para captar la atención de los transeúntes y pedirles que se adhieran a la marcha.

Desde un altavoz adaptado a un coche se escuchaba un bolero de caballería, un tipo de música fúnebre que aún se utiliza en los velorios populares, y que dio a la marcha un componente de profundo duelo.

 Colectivos de mujeres exigen ley para endurecer las condenas a violadores, feminicidas e infanticidas. ABI

Y es que Choque no era sólo un violador y asesino serial, era un convicto condenado a 30 años de prisión, sin derecho a indulto, por asesinar a una mujer de 20 años en 2013, pero que disfrutaba de libertad sin restricciones desde 2019.

Un juez, por una botella de alcohol y unos miles de dólares, concedió el arresto domiciliario al hombre que fingía ser policía para tomar control de sus víctimas.

 Detrás de su caso se descubrió una trama de corrupción judicial mucho más grande y que replicaba varios factores comunes: Liberación de convictos, violadores, feminicidas y asesinos.

Todos sentenciados, los jueces venales inventaron algún problema de salud “incurable” para beneficiar con “arresto domiciliario”, soborno de por medio, a más de un centenar de reos en diferentes juzgados del país.

Casos

Por instrucción del presidente Luis Arce se conformó una Comisión de Revisión de Casos de Violación y Feminicidio con la participación de las máximas autoridades del Estado. La Comisión, a la cabeza de la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, identificó casos de libertad irregular a reos condenados como Richard Choque.

Esa instancia interinstitucional la integraron los tres Órganos del Estado: los ministerios de la Presidencia, Gobierno, Justicia, presidentes de las cámaras de Senadores y Diputados, el Ministerio Público, Tribunal Supremo de Justicia, Consejo de la Magistratura, Tribunal Constitucional Plurinacional, Fiscalía General del Estado, Procuraduría, Defensoría del Pueblo y la Policía Boliviana.

Encargada de la seguridad interna del país, fue la fuerza pública la responsable de perseguir a los peligrosos delincuentes y devolverlos a las penitenciarías para que cumplan con sus sentencias.

Mientras tanto, Richard Choque volvía a quedar recluido en el penal de alta seguridad de Chonchocoro, en el altiplano boliviano, tras una determinación judicial.

"La cárcel para ese cabrón es un premio", "queremos justicia, caiga quien caiga", aseguró Carlos, quien se identificó como primo de una de las víctimas de Choque.

Los vecinos, indignados, quemaron la vivienda en la que el feminicida vivía con su madre y hermana.

Asesinos y violadores

Después de 120 días, la Comisión de Revisión de Casos de Violación y Feminicidio presentó los resultados de su trabajo: Destitución de 10 jueces y ocho fiscales, 100% de juzgados de ejecución penal y juzgados disciplinarios del país intervenidos y 21 personas, entre feminicidas y violadores, recapturados.

La Comisión trabajó en una gestión que fue declarada como el Año de la Revolución Cultural para la Despatriarcalización y que tenía la finalidad de establecer las soluciones estructurales para detener los persistentes casos de violencia contra las mujeres en Bolivia.

Sentencias

En septiembre, la Policía investigó la posibilidad de más víctimas enterradas en otros domicilios de Choque y fue entonces que el feminicida y violador confesó el asesinato de su primo Fidel, 11 años atrás.

Tras el hallazgo del cuerpo, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que Richard Choque habría acabado con la vida de su primo en 2011, cuando el joven que entonces tenía 18 años, quería ingresar a la Escuela de Sargentos de la Armada Boliviana. 

Richard Choque le habría pedido $us 5.000 para ayudarlo a ingresar a la institución castrense.    

En procedimientos abreviados, el Ministerio Público logró, además de la primera sentencia, otras tres por la muerte de dos adolescentes mujeres y su primo.

Las cuatro condenas de 30 años sin derecho a indulto dictadas al asesino serial, de 32 años, no implican la sumatoria de años.

En la legislación boliviana no existe la figura de sentencias acumulativas y Richard Choque deberá permanecer recluido hasta el 2052.

Demolición de la vivienda de feminicida serial Richard Choque. Foto: Josué Cortez/ABI

Rdc /Mac


© CopyRight — Agencia Boliviana de Información 2023 ABI