Bolivia, tercera mejor economía de la región
Bolivia, tercera mejor economía de la región

Bolivia, tercera mejor economía de la región

La economía de Bolivia alcanzó un crecimiento de 9,4% el primer semestre del presente año, con lo que se sitúa como la tercera mejor en Sudamérica en una señal de reactivación de sus actividades productivas, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.   

En octubre, el titular de esa cartera de Estado, Marcelo Montenegro, informó que este crecimiento económico es impulsado fundamentalmente por sectores como la minera transporte y almacenamiento, construcción, hidrocarburos, electricidad gas y agua, comercio, industria y manufactura, entre otros.

Dijo que, con el crecimiento de 9,4%, Bolivia se posiciona como la tercera mejor en la región, después de Perú que ocupa el primer lugar con 20,9% y de Argentina el segundo con 10,3%.

Ese mismo mes, el presidente del Estado, Luis Arce, destacó que el país alcanzó ese importante índice de crecimiento con la reactivación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP).

“Bolivia retorna a la senda del crecimiento económico con el repunte del 9,4% al primer semestre de este año, lo que es resultado de las medidas aplicadas desde noviembre de 2020 por el Gobierno”, afirmó, por su parte, el viceministro del Tesoro y Crédito Público, Sergio Cusicanqui.

Medidas orientadas a la reactivación

Desde noviembre de 2020, el Gobierno de Arce implementó diferentes medidas orientadas a reactivar la economía nacional que se vio afectada por la pandemia del COVID-19 y las decisiones del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez.

Algunas de esas medidas son el Bono Contra el Hambre que llegó a sectores vulnerables, el fondo para el crédito SIBOLIVIA a una tasa de interés anual de 0,5%, el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), el Régimen de Reintegro en Efectivo del Impuesto al Valor Agregado (Re-IVA).

Según el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), el IGF fue implementado para contribuir a la redistribución de la riqueza, ejecutar obras y fortalecer los sectores de salud y educación.  

Entre otras medidas también se destaca la inversión pública que aumentó de $us 4.011 millones a $us 4.040 millones, para la reactivación y ejecución de obras y proyectos estratégicos en los diferentes sectores.

Con esos recursos, el Gobierno reactivó obras como por ejemplo el Tren Metropolitano en Cochabamba, el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) en El Alto, la construcción de la Planta Siderúrgica del Mutún en Santa Cruz. 

En el sector hidrocarburos y energías también fueron reactivados importantes emprendimientos de generación eléctrica como los parques eólicos y solares fotovoltaicos, además de proyectos de exploración y explotación gasífera.

Para integrar al país, se retomó la construcción y el mejoramiento de caminos en los nueve departamentos, como por ejemplo la Doble Vía El Sillar, en la carretera Cochabamba - Santa Cruz, que se destaca porque consta de nueve puentes y cuatro túneles de moderna tecnología.

También, se reanudó la construcción de importantes complejos de industrialización, como las plantas liofilizadoras de frutas en La Paz y Cochabamba de la estatal Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados (EBA).

Asimismo, se retomaron las operaciones de las firmas estatales como la Empresa de Cementos de Bolivia (Ecebol), la Empresa de Vidrios de Bolivia (Envibol), Cartones de Bolivia (Cartonbol), Papeles de Bolivia (Papelbol), Boliviana de Aviación (BoA), la Planta de Urea y Amoniaco (PAU).

Los datos señalan que, tras ser paralizada por el régimen de facto, la PAU fue reactivada en septiembre de este año con la proyección de producir un total 590.000 toneladas (t) de urea en un año; es decir, hasta septiembre de 2022.

Este complejo petroquímico, construido en la localidad de Bulo Bulo del trópico de Cochabamba, con una inversión de $us 953 millones, es uno de los más importantes de Bolivia debido a que fue con el que se impulsó la industrialización de los recursos naturales en el país.

En el sector agropecuario, se invirtió en proyectos de mecanización, sistema de agua, entre otros, con la finalidad de mejorar y fortalecer la productividad y producción de verduras, hortalizas y frutas de alta demanda en el mercado nacional.

Según datos de la empresa Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) Corporación, también fue reanudado el plan de industrialización del metal blando con la reactivación de las operaciones de las plantas de Cloruro de Potasio, de Carbonato de Litio, de Baterías, en Potosí.

En ese marco, actualmente ocho empresas internacionales de procedencia americana, rusa, china y argentina realizan pruebas piloto para la Extracción Directa del Litio (EDL) en los salares de Uyuni, Pastos Grandes y Coipasa en Potosí y Oruro.

Se prevé tener los resultados preliminares de las pruebas piloto de EDL de cada una de las empresas en abril de 2022; es decir, dentro de seis meses, tomando en cuenta que los convenios fueron firmados a inicios de noviembre con la estatal.

Resultados

El 8 de noviembre, durante su informe a la nación, el Jefe de Estado indicó que se adoptaron medidas que permitieron a la población boliviana acceder a un empleo; por tanto, la tasa de desocupación urbana se vio disminuida al orden del 6,2% a septiembre de 2021.

“Desde octubre de 2020 a septiembre de 2021, se estima que 660.000 personas pudieron encontrar un empleo en todo el territorio nacional, en los diferentes sectores productivos”, señaló.

Por otra parte, otra muestra de la reactivación económica del país es el superávit comercial que a octubre de 2021 es de $us 1.584 millones, el más alto en siete años, según los datos oficiales. 

Hacia la reconstrucción economía

En coordinación con el Gobierno nacional, los sectores sociales llevaron a cabo las denominadas cumbres “para la Reconstrucción Económica y Productiva” en los nueve departamentos del país desde agosto hasta octubre de este año.

En esos encuentros los trabajadores de los diferentes sectores sociales, como los mineros, maestros, transportistas, gremiales, juntas vecinales, productores, universidades entre otros, presentaron a las autoridades propuestas para reconstruir la economía boliviana que fue afectada por la pandemia del COVID-19 y las decisiones del régimen de facto.

El ciclo de cumbres para la “Reconstrucción Económica y Productiva” comenzó en Pando el 13 de agosto y concluyó en La Paz el 9 de octubre. En todas, se conformaron mesas de trabajo en las cuales se abordaron temas referidos a la producción, industrialización, agropecuaria, turismo, minería, créditos, salud, educación, empleo, entre otros. Los resultados de esos encuentros fueron incluidos en el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021-2025.



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