A lo largo de su mandato, el GIEI Bolivia entrevistó a más de 400 personas entre víctimas, testigos, autoridades, actores políticos y personalidades públicas que brindaron su testimonio.

El GIEI Bolivia visitó las localidades de Betanzos, Cochabamba, Challapata, Chapare, El Alto, La Paz, Montero, Sacaba, Santa Cruz, Oruro, Potosí, Vila Vila y Yapacaní.

“Asimismo, el GIEI Bolivia se reunió con periodistas nacionales y sindicatos de prensa, organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, así como con organismos internacionales y delegaciones diplomáticas en Bolivia”, indica el informe del equipo internacional.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI-Bolivia) fue creado mediante el acuerdo suscrito por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Bolivia, el 12 de diciembre de 2019, para coadyuvar en las investigaciones de los hechos de violencia y violaciones a los derechos humanos ocurridos entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de ese año.

El informe de este equipo internacional da a conocer que el 18 de diciembre de 2019, en Cochabamba, ocurrieron hechos que afectaron el ejercicio del periodismo. La Resistencia Juvenil Cochala, un grupo irregular afín al régimen de Jeanine Áñez, agredió a trabajadores de la prensa.

“En estos incidentes también se registraron agresiones contra al menos tres periodistas por parte de la RJC. En particular, se destacó el caso de un fotoperiodista que fue abordado por un hombre que se encontraba con el grupo de la resistencia para impedirle filmar lo que estaba sucediendo, exigiéndole presentar su credencial y amedrentándole con la exhibición de un arma. El periodista se retiró, pero el hecho fue denunciado por la Federación de la Prensa de Cochabamba. Una periodista de Los Tiempos fue amedrentada mientras hacía una transmisión en vivo, le exigían que no mostrara las caras de los manifestantes y le lanzaron un huevo; un fotógrafo de La Opinión fue amenazado por integrantes de la RJC”, se lee.

El informe incluye el caso de un periodista, que además es abogado y encargado departamental de comunicaciones del Movimiento Al Socialismo, quien fue detenido alrededor de las 18.30, cuando se dirigía hacia el Puente Huayllani desde Cochabamba el 15 de noviembre de 2019, día de la masacre en Sacaba.

“En su testimonio al GIEI relató que, cuando supo las noticias, intentó llegar a Sacaba, pero era imposible pasar. Estaba retornando a Cochabamba y fue detenido por la policía.Él señaló que lo separaron de otros detenidos y lo entregaron al DACI. Lo subieron a un vehículo y como a las 10 de la noche partieron de Huayllani en caravana. ‘En el trayecto del vehículo hacia la FELCC fui agredido brutalmente con sus armas de fuego, como también golpes de puño’, refirió. Un policía le señaló: ‘tenemos la instrucción de eliminarte’. En el trayecto el policía hubiera recibido otra llamada y lo llevaron a la FELCC”, indica el equipo de expertos independientes.


 
“Narcovuelos” se incrementaron en 2020 en permisividad del régimen de Áñez
“Narcovuelos” se incrementaron en 2020 en permisividad del régimen de Áñez

Foto: Avioneta boliviana interceptada en Paraguay 2020 (Senad-Paraguay)

En julio de 2020, durante el régimen de Jeanine Áñez, fue su propio ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien aseguraba que desde Beni salían todos los días “narcovuelos” hacia Brasil y Paraguay, y que además el consumo interno de sustancias controladas incrementó.

“Todos los días, existen vuelos que salen a Brasil y Paraguay; lamentablemente, son pocos los que podemos agarrar, no contamos con aviones ni helicópteros; tenemos equipos escasos, pero aún así les damos batalla”, decía entrevistado por el Deber.

Afirmación que fue corroborada el 28 de enero de 2020 con uno de los muchos casos que se presentaron durante la gestión de facto, el denominado “Narcojet”, caso en el que un avión con matrícula estadounidense N18ZL, un Gulfstream GLF 3, fuera interceptado en la isla Cozumel, México, con un cargamento de una tonelada de droga, mercadería que fue cargada en Guayanamerín, Beni.

“No olvidemos el caso grande del ‘Narcojet’ que cayó con toneladas de droga en el Gobierno de Jeanine Áñez. No solamente se tiene entendido que hubieron vuelos, y estoy solicitando un informe de que hay reportes que hubieron mayores importaciones de avionetas a Bolivia en ese año y sabemos muy bien que las avionetas que llegan no todas son para pasar clases, sino que mayormente la ocupan para hechos ilícitos”, indicó el diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Ányelo Céspedes.

La droga, según las investigaciones, salió de la selva vía fluvial hasta un puerto no identificado. Desde allí, se cargaron los más de mil kilos de cocaína en camionetas, que fueron escoltadas por un grupo armado que llegó a la pista de Guayaramerín y cargaron todos los paquetes en tiempo récord, menos de 14 minutos.

El 12 de marzo, en un operativo realizado en el municipio de Warnes, Santa Cruz, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) allanaba la propiedad "Casa de Campo", en la que encontró una pista clandestina y seis avionetas, que se presume eran utilizadas para actividades ilícitas.

El 22 de abril de 2020, el entonces diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Edgar Montaño, denunciaba que narcoavionetas salieron desde el Beni durante el periodo de la cuarentena establecida en todo el país desde el mes de marzo, por lo que solicitó una petición de informe escrito al Ministerio de Gobierno.

"Hemos encontrado que en la etapa de cuarentena han estado volando avionetas con droga, no puede ser que en cuarentena sigan circulando estas avionetas, saliendo del departamento del Beni. El 11 de abril 385 kilos; marzo no se sabe cuántos kilos estaban porque la han incendiado; febrero, otra avioneta en la frontera con Brasil, tampoco se sabe cuántos kilos llevaba esta avioneta", denunciaba el legislador.

El 7 de junio, un avión con casi media tonelada de cocaína fue interceptado por agentes de la Policía de Mato Grosso y la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) en San Pablo. Al interior de la nave, se encontró 490 kilos de droga, según al reporte de medios de prensa brasileños.

El 30 de julio, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico informaba sobre el decomiso de más de 260 kilos de cocaína, valuada en más de un millón de bolivianos, además de una avioneta y la detención de tres personas, durante dos operativos ejecutados en Beni y Cochabamba.

En el departamento de Beni, se incautó una estancia, una avioneta con matrícula adulterada y encontrando en su interior dos armas de fuego, pero escasa cantidad de droga.

En septiembre del mismo año, se informó sobre la incautación de cinco avionetas y 288,1 kilos de cocaína, en operativos realizados en Riberalta y Guayaramerín, Beni; además de la intervención a una pista clandestina, desde dónde partían vuelos transportando sustancias controladas.

En octubre, una avioneta con matrícula boliviana con 400 kilos de cocaína fue interceptada por las fuerzas antidrogas del Paraguay en la zona del Chaco de este país, donde tenía previsto aterrizar.

El cargamento de 400 kilos de cocaína de alta pureza, según la Secretaría Nacional Antidrogas del Paraguay (Senad), tenía un valor de 3 millones de dólares.

Estos hechos son solo una muestra de lo que acontecía en materia de narcotráfico durante el régimen de Jeanine Áñez y sus colaboradores, hechos que merecen una investigación, apuntó  Céspedes.

“Lamentamos mucho que el Gobierno de facto no solamente vino a asaltar las arcas del Estado, no solamente vimos sobreprecio de respiradores, también vimos que hubo la permisibilidad para que el narcotráfico circule libremente por el Estado Plurinacional de Bolivia. Vamos a hacer una investigación y hay que llegar, así como estamos demostrando redes de corrupción, también hay que ver cómo andan los casos de narcotráfico del 2020”, indicó.

Coca excedentaria se incrementó en 15% durante el régimen de Áñez

El informe de Monitoreo de Cultivos de Coca en Bolivia 2020, presentado el 31 de agosto de 2021 por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC), develó que, durante el régimen de Jeanine Áñez, el cultivo de hoja de coca excedentaria se incrementó en 15% a nivel nacional, en relación con los datos de 2019.

El documento estableció que el incremento más alto en la superficie del cultivo de coca se registró en la provincia Sud Yungas de La Paz, alcanzando las 11.934 hectáreas de cultivo de coca en 2020, 1.560 hectáreas adicionales respecto a 2019.

En la región del trópico de Cochabamba, la provincia de Carrasco registró un incremento de 807 hectáreas, alcanzando un total de 4.649 hectáreas de cultivo de coca en 2020.

Según el reporte, Bolivia registró un decremento en la superficie erradicada entre 2019 y 2020, de 9.205 a 2.177 hectáreas.

“El Gobierno de facto de la señora Áñez nunca tuvo la voluntad de realizar de manera efectiva las tareas de erradicación de cultivos de coca. Luego de 10 años, en 2020 Bolivia experimenta el mayor porcentaje de incremento de superficie de coca en un 15 por ciento, llegando a tener el país 29.400 hectáreas de coca”, señaló el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, en esa oportunidad.


Presidente: El pueblo nos dio el mandato de retornar a la senda de la estabilidad política, económica, social y trabajo
Presidente: El pueblo nos dio el mandato de retornar a la senda de la estabilidad política, económica, social y trabajo

Tras recuperar la democracia vía movilizaciones, el pueblo boliviano, mediante las urnas, expresó su rechazo al régimen de facto y encomendó al Gobierno el retorno a la estabilidad, política, económica y social, así como el combate a la pandemia y el camino de la paz, pero con justicia. Ese mandato está siendo cumplido en el primer año de gestión del Ejecutivo con el horizonte del Bicentenario, dijo el presidente Luis Arce.


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