El Salar de Uyuni, en medio de los Andes en el sur de Bolivia, es la salina más grande del mundo. | Foto: Internet.

La Paz, 23 junio de 2026 (ABI).- Junio es el mejor mes para visitar Uyuni. El sol está radiante, los cielos son perfectos y el mar de sal se vuelve mágico en las noches, cuando la Cruz del Sur y las estrellas se muestran visibles y más hermosas que de costumbre. Históricamente el Salar fue un punto clave para los turistas, hasta ahora. El jueves 19 de junio sólo tres personas llegaron hasta el mar de sal.

Bolivia podría cerrar 2026 con hasta un 50% menos de visitantes que el año pasado y afrontar una crisis turística más severa que la pandemia, alertó este martes la Federación Boliviana de Guías de Turismo (Feboguit), que atribuye este escenario a los bloqueos de caminos y a la cancelación masiva de reservas de viajeros extranjeros. La postal de este 2026 fue penosa.

“Solo tres turistas visitaron ese día el salar de Uyuni y la isla Incahuasi”, recordó a ABI el presidente de Feboguit, Alan Huamán, quien explicó que las alertas emitidas por embajadas extranjeras debido a los conflictos sociales llevaron a numerosos turistas a modificar o cancelar sus itinerarios hacia Bolivia.

El dirigente aclaró que la actividad turística en el salar no depende de una fecha específica como el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco, ya que el principal flujo de visitantes corresponde al turismo receptivo, es decir, viajeros extranjeros que llegan al país durante gran parte del año y generan el mayor ingreso de divisas para el sector.

En ese contexto, señaló que la baja afluencia también se mantuvo durante la celebración del Willkakuti. Explicó que la información recopilada junto a la Terminal de Buses de Uyuni y la Policía mostró que durante los días de conflicto solo arribaron algunos visitantes nacionales mediante rutas alternativas desde Tupiza y Sucre, mientras que el movimiento turístico interno fue mínimo.

“El turismo receptivo, que es el que viene del exterior, es el que realmente nos inyecta divisas libres. El turismo interno es solamente la rotación del dinero dentro del país”, explicó.

Huamán recordó que Bolivia recibió cerca de un millón de visitantes en 2025 y estimó que más del 60% de ellos incluyó al salar de Uyuni dentro de su recorrido.

“Ahora, de este millón comparado a lo que suponemos en expectativa vaya a tener al final de gestión, el 50% de turistas no van a llegar al país. Estoy hablando de menos o casi 500 mil visitantes. Vamos a tener la mitad de lo que teníamos el año pasado”, afirmó.

El dirigente aseguró que los efectos de los bloqueos continuarán durante los próximos meses. Explicó que las reservas para junio, julio y agosto fueron canceladas o quedaron en suspenso, lo que compromete gran parte de los ingresos previstos para el segundo semestre.

“Las cancelaciones han sido literalmente borradas. Nos han borrado todo el mes de junio, julio y agosto. Algunas reservas están en stand-by. Eso significa que nos va a impactar el 70% de nuestro ingreso económico durante este próximo semestre”, señaló.

Huamán sostuvo que la afectación alcanza a toda la cadena turística, desde hoteles, operadores y transportistas hasta proveedores de alimentos y otros servicios vinculados al sector. Indicó que cerca del 80% de los actores relacionados con la actividad turística resultó afectado y que un 75% atraviesa una situación de emergencia.

Afirmó además que la imagen internacional de Bolivia quedó deteriorada por los conflictos y advirtió que las consecuencias para el turismo podrían extenderse hasta inicios de 2027, pese al levantamiento de los bloqueos.

//MPC/EO