Control militar en San Matías. Foto: Ministerio de DefensaControl militar en San Matías. Foto: Ministerio de Defensa

Chuquisaca, 6 de agosto de 2026 (ABI).– El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, señaló este jueves que la estrategia contra la criminalidad en las fronteras debe incluir el desarrollo integral de las zonas afectadas, para eliminar así las condiciones de las que se aprovechan las bandas delictivas.

“Tenemos que ver cómo hacemos para que aquellas zonas que enfrentan pobreza económica o conflictos sociales puedan desarrollarse. Cuando una región permanece en esas condiciones, se convierte en un caldo de cultivo para la criminalidad. Por eso debemos coordinar entre los diferentes niveles del Estado para cambiar esa realidad”, señaló la autoridad.

Explicó que las regiones fronterizas que enfrentan mayores dificultades económicas y conflictos sociales suelen convertirse en escenarios propicios para el crecimiento de actividades ilícitas, por lo que consideró indispensable una intervención coordinada entre el Gobierno nacional, las gobernaciones y otras instancias del Estado.

En ese marco, dijo que el fortalecimiento de la presencia estatal en las fronteras también pasa por dotar a la Policía Boliviana de mejores condiciones para cumplir su labor, mediante la provisión de terrenos para infraestructura, establecimientos adecuados y equipamiento que permitan ampliar la cobertura institucional.

Justiniano explicó que estas acciones deberán coordinarse con las gobernaciones de los nueve departamentos, en el marco de una estrategia conjunta para consolidar la seguridad en las zonas limítrofes.

Las declaraciones complementan las realizadas en el marco de la reunión entre el Gobierno nacional y los gobernadores, desarrollada el miércoles en la Casa de la Libertad de Sucre, cuando el ministro identificó a San Matías, en el departamento de Santa Cruz, como una de las fronteras que actualmente genera mayor preocupación por los problemas de seguridad.

En esa oportunidad, ratificó que las Fuerzas Armadas respaldan a la Policía Boliviana en las regiones donde su presencia resulta necesaria e instó a conformar los Consejos Departamentales de Seguridad para fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado.

Para el ministro, la seguridad fronteriza requiere una respuesta integral que combine la presencia efectiva de las instituciones del Estado con políticas de desarrollo que generen mejores oportunidades para la población y reduzcan los factores que favorecen la delincuencia.

KCF/MCM