La Paz, 28 de abril de 2026 (ABI).- El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza Yáñez, aseguró este martes que, en poco más de 120 días de gestión, el Gobierno estabilizó variables críticas de la economía boliviana y alcanzó un superávit fiscal, tras recibir un escenario marcado por alta inflación, escasez de combustibles, distorsión cambiaria, caída de reservas y un elevado déficit.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad afirmó que el país heredó una situación económica “absolutamente dramática”, aunque remarcó que las medidas aplicadas permitieron iniciar un proceso de estabilización sin trasladar el costo a la población.
“Nosotros hemos trabajado con una premisa muy simple: nadie se puede quedar atrás. El ajuste no puede recaer sobre la gente y no vamos a repetir recetas del pasado que castigaban a los más vulnerables”, afirmó.
Espinoza informó que el país registró un superávit fiscal superior a Bs 2.100 millones en el primer trimestre de 2026, resultado que calificó como histórico.
Asimismo, indicó que la inflación bajó de niveles cercanos al 20% en 2025 a un rango actual de entre 14% y 15%. También destacó que los depósitos en el sistema financiero crecieron en más de Bs 3.700 millones, reflejo de una recuperación de la capacidad de ahorro.
En cuanto a las cuentas públicas, explicó que el Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado transparentó cifras que estaban distorsionadas. Detalló que la anterior administración proyectó un déficit superior a Bs 67.090 millones, equivalente al 15,8% del PIB. Con el nuevo presupuesto, dijo, el déficit se reduce a Bs 47.024 millones, equivalente al 9,2% del PIB. “Estamos reduciendo un tercio del déficit fiscal en un solo año”, sostuvo.
El ministro también informó que el Gobierno recibió reservas internacionales líquidas por debajo de los 50 millones de dólares, en un contexto complejo en el que, en marzo, el país debía cumplir obligaciones externas por más de 530 millones de dólares, entre bonos soberanos y deuda externa.
Pese a ese escenario, aseguró que Bolivia cumplió sus compromisos y mantuvo la estabilidad financiera. “Hemos pasado marzo, estamos terminando abril y Bolivia sigue siendo una economía solvente que paga sus deudas”, afirmó.
Añadió que la estrategia de manejo de pasivos permitió ahorrar cerca de 160 millones de dólares y mejorar la percepción internacional, lo que incidió en la reducción del riesgo país a menos de 500 puntos básicos.
En el frente externo, destacó un superávit comercial superior a 800 millones de dólares, impulsado por el crecimiento de exportaciones y la recuperación de la actividad privada.
Precisó que las importaciones solo cayeron un 3% y rechazó versiones que atribuían el resultado a una paralización económica. “Hoy el sector privado volvió a trabajar y esas divisas están alimentando nuevamente al sistema financiero”, afirmó.
Respecto al tipo de cambio, señaló que al inicio de la gestión coexistían cinco referencias y la divisa superaba los Bs 11. Actualmente, indicó, se ubica entre Bs 9,60 y Bs 9,70 tras la implementación de mecanismos de transparencia.
También destacó medidas orientadas a recuperar la confianza en el sistema financiero, como la devolución de depósitos en dólares para cuentas con saldos de hasta 1.000 dólares y la normalización del uso de tarjetas en el exterior.
Precisó que, dentro de ese universo de cuentas habilitadas, menos del 40% de los beneficiarios realizó retiros, lo que —según explicó— refleja una recuperación gradual de la confianza.
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