Cochabamba, 28 de octubre de 2026 (ABI).– Ante las denuncias de vecinos de Esquilán Grande sobre daños en más de 50 viviendas presuntamente ocasionados por explosiones en el cuartel de Cotapachi, ubicado en el municipio de Colcapirhua, en el departamento de Cochabamba, el Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas informó que la actividad se realizó con todas las medidas de seguridad y que se requiere una evaluación técnica específica de los inmuebles.
“Respecto a las afectaciones denunciadas por vecinos de Esquilán Grande, su eventual relación con las detonaciones requiere una evaluación técnica específica de los inmuebles”, señaló la institución.
Mediante un boletín institucional, el Ministerio de Defensa informó que en Cotapachi se desarrollan actividades de instrucción en demoliciones como parte de la formación especializada del personal militar.
En ese contexto, explicó que, de acuerdo con el informe elaborado por el comandante de la Compañía Conjunta de Fuerzas Especiales “Capitán Juan Carlos Anave Chambi” (F-10) de las Fuerzas Armadas de Bolivia, las prácticas comprenden técnicas de demolición y apertura de cráteres. La fase práctica se desarrolla del 12 al 30 de octubre.
“Esta actividad se llevó a cabo con todas las medidas de seguridad, con el objetivo de elevar el nivel de preparación en aspectos operacionales y de seguridad en el manejo de material explosivo”, señala parte del informe.

El reporte indica que, antes de los ejercicios, se verificaron los lugares de práctica, los márgenes de seguridad y los equipos. También señala que las actividades se realizaron dentro de los predios de la unidad militar y que el proceso de instrucción fue organizado, sistemático y supervisado.
“De la misma forma se verificó físicamente y en el lugar las ubicaciones para las detonaciones y el margen de seguridad que las mismas deben tener para evitar accidentes, así como la verificación del equipamiento de seguridad empleado por el personal de Instructores para la ejecución de las prácticas en el terreno, los mismos que fueron considerados dentro los predios de la unidad evitando en todo momento realizar mencionadas prácticas fuera de las instalaciones”, señala el documento.
En relación con las detonaciones para la apertura de cráteres, el informe detalla el uso de dinamita y explosivos tipo hidrogel en diferentes cantidades. Asimismo, consigna que, según los antecedentes técnicos considerados por los responsables, la dinamita de 200 gramos al 80 % tiene un radio de acción de 300 metros.
Al respecto, el responsable de las actividades cuestionó las denuncias al señalar que “los operadores están a escasos 100 metros de las detonaciones, no es creíble que ellos estén ilesos a 100 metros y a 600 metros haya casas con fisuras en su estructura”.
El informe incluye fotografías que documentan las sesiones teóricas, la preparación de cargas explosivas y las prácticas de detonación, además de una imagen satelital que identifica los puntos de ejecución y el radio de acción señalado en el reporte.
Además, la documentación expone los procedimientos y las condiciones de seguridad consignados por los responsables de la instrucción, quienes señalan que se llevó a cabo la “capacitación, instrucción y especialización en explosivos, demoliciones, de forma ordenada sistemática y supervisada, para el cumplimiento de los objetivos trazados, a fin de elevar el nivel de competencia técnica y táctica del personal de la Unidad”.


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