La Paz, 12 de agosto de 2026 (ABI). – El Viceministerio de Defensa Civil entregó 143,54 toneladas de ayuda humanitaria destinadas a 3.850 familias de diez municipios del departamento de La Paz afectadas por riadas, inundaciones, deslizamientos, granizadas, sequías, heladas, lluvias intensas y vientos fuertes.
El acto se realizó en instalaciones del Batallón Escuela de Comunicaciones I “Vidaurre”, ubicado en la zona de Villa Fátima, de la ciudad de La Paz, donde se concentró la asistencia destinada a las familias afectadas de los municipios de Tiahuanacu, Inquisivi, Taraco, San Pedro de Tiquina, Pelechuco, Umala, Catacora, Malla, Chuma y Cairoma.
La ayuda, de un valor de Bs 2.241.764, contempla principalmente arroz, fideo y azúcar, distribuidos de acuerdo con las necesidades identificadas en cada municipio, con el objetivo de contribuir a la atención de las familias afectadas por los diferentes fenómenos naturales.
La entrega estuvo a cargo de Lorena Villalobos Vargas, esposa del ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, quien durante el acto puso énfasis en el sentido humano y solidario de la asistencia.
“Hoy no vengo solamente como esposa del ministro de Defensa. Vengo como mujer, como madre y como alguien que entiende que cuando la vida golpea fuerte, no solo necesitamos palabras, sino necesitamos saber que no estamos solos”, manifestó.
Villalobos reconoció que detrás de cada familia afectada existe una historia y que muchas personas han tenido que enfrentar pérdidas y dificultades para continuar adelante.
En ese sentido, destacó que la asistencia humanitaria no pretende resolver por completo las dificultades que enfrentan las familias, pero sí transmitirles un mensaje de solidaridad, cariño y acompañamiento.

“Sé que esta ayuda no puede resolverlo todo, pero lleva algo que para mí tiene un valor enorme: solidaridad, cariño y la voluntad de estar presentes”, sostuvo.
La esposa del ministro de Defensa también agradeció a las autoridades, a las comunidades y a todas las personas que hicieron posible que la ayuda llegue hasta las familias que la necesitan.
Durante su intervención, dejó además un mensaje de esperanza a las familias beneficiarias y las exhortó a mantener la confianza frente a las dificultades.
“Y quiero dejarles algo en el corazón: los momentos difíciles no tienen la última palabra”, afirmó.
Finalmente, señaló que la asistencia también busca recordar a las familias que todavía existen personas dispuestas a ponerse en el lugar del otro y extender una mano en momentos de necesidad.
“Que esta ayuda sea un alivio para sus familias y que también les recuerde que todavía hay personas dispuestas a mirar al otro, a ponerse en su lugar y a extender una mano”, manifestó.
Villalobos cerró su intervención vinculando la solidaridad con su convicción de fe y con el compromiso de ayudar a quienes atraviesan momentos difíciles.
“Porque amar a Dios también se demuestra así: amando, cuidando y ayudando al prójimo”, concluyó.


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