La población puede participar mediante el enlace o un código QR habilitado por la Gamea en sus redes sociales. | Foto: Gamea.

El Alto, 17 de septiembre de 2026 (ABI).- Del calor mañanero de un wallake al clásico sabor callejero del ají de fideo, la esencia de El Alto se define a través del paladar. El Gobierno Autónomo Municipal de El Alto (Gamea) lanzó oficialmente el concurso para elegir el “Plato Metrópoli Alteño”, una iniciativa que invita a la población a votar entre seis recetas históricas que conectan las tradiciones de los abuelos con la identidad de la urbe.

“Queremos que El Alto pueda tener su plato representativo, el plato favorito de la ciudad. Tenemos seis opciones y puede participar toda la población”, explicó Guisela Carrión, jefa de Espacios Culturales de la Alcaldía alteña.

El fiambre, el ají de fideo con chuño, el p’esque de quinua, el wallake, la sopa de fideo y el apthapi andino forman parte de la competencia, que permanecerá abierta hasta enero de 2027.

La propuesta busca revalorizar la gastronomía local y rescatar preparaciones presentes en la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad más joven de Bolivia, según informó el municipio.

No es la primera vez que El Alto pone sus sabores a consideración de la población. En 2019, el fiambre fue elegido como “plato bandera” de la ciudad en una votación que reunió más de medio millón de interacciones y en la que también participaron el wallake, la sopa de fideo y el p’isqi, entre otras preparaciones. El fiambre obtuvo 22% de los votos y superó por cinco puntos al wallake.

Ahora la elección presenta una combinación distinta y amplía la mirada sobre la cocina alteña. El también conocido como wallaqi o caldo de carachi, tiene una relación directa con el entorno del lago Titicaca y el altiplano paceño. Su preparación tradicional incorpora pescado, papa y chuño, entre otros ingredientes.

El wallake lleva pescado, papa y chuño en un caldo tradicional de la cocina del altiplano. | Foto: Gamea.

El p’esque de quinua lleva a la mesa uno de los granos centrales de la alimentación andina. Esta preparación forma parte de la cocina tradicional del altiplano boliviano y puede elaborarse con quinua cocida en agua o leche, con variantes que incorporan queso o un ahogado de cebolla picada con ají. Es muy popular en los puestos conocidos como “agachaditos” de mercados alteños, como la 16 de Julio.

El p’esque de quinua forma parte de la cocina tradicional del altiplano y puede prepararse con leche o agua, además de queso o un ahogado de cebolla y ají. | Foto: Gamea.

El apthapi, en cambio, no se limita a una receta. Es una práctica colectiva de origen aymara en la que las familias o participantes llevan alimentos para compartirlos en un mismo espacio. Investigaciones sobre esta tradición documentan su presencia tanto en comunidades rurales como en contextos urbanos contemporáneos.

El apthapi reúne distintos alimentos para compartir en comunidad y representa una de las prácticas de alimentación colectiva de la cultura andina.| Foto: Gamea.

En el caso del fiambre, la preparación reúne varios productos en una sola porción. Una descripción de su postulación como “plato bandera” en 2019 lo presenta con fideo, papa, chuño o tunta, tortilla, huevo, queso y carne, aunque existen distintas variantes. Una investigación citada entonces por el Viceministerio de Culturas vinculó su origen con el apthapi y lo describió como una forma individual de esa comida colectiva.

El fiambre reúne ingredientes como fideo, papa, chuño o tunta, tortilla, huevo, queso y carne en una preparación vinculada a la cocina popular de El Alto. | Foto: Gamea.

El ají de fideo con chuño muestra otra combinación de productos. El fideo, incorporado a la alimentación boliviana a través de las pastas que llegaron a los centros mineros, terminó integrado en preparaciones locales junto a ingredientes como papa, ají y chuño negro, según una receta publicada en Cocina Tradicional Boliviana, de Emilia Romero de Velasco y Carola Gutentag de Muzevich.

El ají de fideo combina la pasta con ingredientes presentes en la cocina andina, como el ají, la papa y el chuño, en una preparación de sabor casero. | Foto: Gamea.

La sopa de fideo completa la lista y aporta el componente más cotidiano de la competencia. A diferencia de un caldo tradicional, se prepara con fideo tostado y cocido, que absorbe una riquísima salsa espesa de maní. Puede servirse solo, con su infaltable llajua, o acompañarse con carnes o huevo. En una postulación presentada durante la elección de 2019, fue descrita como una preparación de consumo extendido en El Alto, con presencia en distintos horarios y en puestos de comida de la ciudad.

La sopa de fideo se prepara acompañado por una espesa salsa de maní y, según la preferencia, llajua, carne o huevo. | Foto: Gamea.

Rodrigo Cortés, jefe de la Unidad de Turismo, destacó que las seis preparaciones forman parte de la alimentación de las familias alteñas, mientras que Henry Tarquino, director de Desarrollo Productivo de las Mypes, señaló que detrás de las opciones existen historias familiares, costumbres y tradiciones que el municipio busca vincular con la cultura y el turismo.

La votación tendrá una segunda etapa. Una vez definido el plato ganador, el municipio prevé organizar un encuentro con personas dedicadas a su preparación y con las comerciantes que ofrecen estos alimentos en la ciudad.

La población puede participar mediante el enlace habilitado por la Gamea: https://elplatometropoli.elalto.gob.bo/ o a través del código QR de la convocatoria. Así, de seis sabores con historia, tradición y presencia en la mesa alteña, solo uno podrá llevarse la corona gastronómica de El Alto.

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