La Paz, 15 de febrero de 2026 (ABI) – La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB) han denunciado públicamente una brutal agresión y un intento de asesinato contra el periodista F. J. Z.S. ocurrido la madrugada del pasado jueves 12 en la ciudad de El Alto.

Debido a razones de seguridad y el riesgo de represalias, la identidad completa de la víctima no ha sido revelada. Según el informe oficial, el ataque puso en grave peligro la vida e integridad del periodista y constituyó una clara amenaza contra la libertad de prensa en Bolivia.

La Federación Sindical de Trabajadores de la Prensa de El Alto (FSTPEA) indicó que el hecho se produjo después de que el periodista cubriera un acto de campaña electoral en la plaza de la Cruz de Villa Adela. Al retirarse hacia su domicilio, fue interceptado por varios individuos desconocidos, quienes lo redujeron violentamente y lo introdujeron por la fuerza en un vehículo. Lo trasladaron aproximadamente 15 kilómetros hasta un terreno baldío en la zona de Kiswaras.

Durante el ataque, los agresores lanzaron amenazas explícitas a la víctima para silenciar su labor. “Ahora sí, periodista de mierda, te vas a morir… ahora vas a hablar, vamos a ver si puedes”, le dijeron. El reporte detalló que los agresores lo asfixiaron y le cortaron la lengua con un arma cortopunzante.

El médico que atendió al periodista en el Hospital Corea determinó que las lesiones no fueron accidentales, sino causadas intencionalmente mediante cortes finos. El periodista fue intervenido quirúrgicamente y dado de alta el pasado viernes 13.

El caso ya fue denunciado ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y se realizó una valoración en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).

Las asociaciones de la prensa condenan rotundamente este acto de violencia, calificándolo como un ataque premeditado con el fin de amedrentar y silenciar la labor del periodismo en el país. En su denuncia, exigieron una investigación inmediata, exhaustiva e independiente, para identificar y sancionar tanto a los autores materiales como a los intelectuales del crimen. Además, pidieron que se brinden garantías de protección para el periodista y su familia.

Este incidente generó una gran preocupación en el sector periodístico, que advierte sobre el creciente riesgo de agresiones a trabajadores de la prensa, así como el impacto negativo que este tipo de ataques tiene sobre la libertad de expresión en Bolivia.