Las hermanas María José y Mercedes Granier impulsan el proyecto vitivinícola Jardín Oculto, reconocido este año como “Bodega del Año”. | Foto: Jardín Oculto.

Tarija, 18 de junio de 2026 (ABI).- Bolivia comienza a ganar espacio en el mapa vitivinícola internacional. El reconocido crítico británico Tim Atkin ubicó al país entre las regiones emergentes más prometedoras de América Latina y resaltó la calidad de los vinos producidos en Tarija y el Valle de Cinti, en Chuquisaca, según su informe Peru & Bolivia 2026 Special Report.

“Después de pasar una semana allí, estoy convencido de que el vino boliviano tiene un potencial considerable”, afirmó el especialista, considerado una de las voces más influyentes de la industria del vino a nivel mundial.

La máxima calificación del reporte fue para Aranjuez Don Milton Legado Gran Corte 2022, que obtuvo 97 puntos y fue descrito por Atkin como un vino “refinado, estructurado y capaz de expresar la frescura de Tarija”.

Otros vinos bolivianos alcanzaron 96 puntos, entre ellos Aranjuez Tannat Origen 2023, Campos de Solana Principia Granier Ortiz Tannat 2023, DGR Wines Colección de Autor Vischoqueña 2024 y Jardín Oculto Negra Criolla Finca Molle Pampa Viñas Viejas 2023.

El informe también identifica a Aranjuez, Campos de Solana, Kohlberg y Arpay entre las bodegas que lideran el crecimiento cualitativo del sector vitivinícola boliviano.

Más allá de las puntuaciones, el reporte destaca el crecimiento y consolidación de la vitivinicultura nacional, impulsada por viñedos de altura que superan los 2.100 metros sobre el nivel del mar en Tarija y alcanzan hasta los 2.200 metros en el Valle de Cinti.

Atkin señala que Tarija concentra cerca del 80% de las 4.600 hectáreas cultivadas con vid en Bolivia y resalta el desarrollo del tannat, cepa que identifica como la variedad internacional insignia del país.

A su criterio, la combinación de altitud, amplitud térmica y patrimonio vitícola permite elaborar vinos con identidad propia frente a productores consolidados como Argentina y Chile.

El reporte también pone en valor variedades históricas cultivadas en Cinti, como la Vischoqueña y la Negra Criolla, muchas provenientes de viñedos centenarios que aún crecen sobre árboles nativos bajo un sistema tradicional conocido como viticultura arbórea.

En reconocimiento a ese trabajo, el proyecto Jardín Oculto fue distinguido como “Bodega del Año”, mientras que la joven enóloga tarijeña María Isabel Pinedo, de Tellus Wines, recibió el galardón “Rising Star of the Year”.

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