La iniciativa pertenece al músico e investigador Fernando Gustavo Soliz Sotomayor. | Foto: CRC.

Cochabamba, 4 de septiembre de 2026 (ABI).- El charango boliviano puede sonar diferente sin dejar de ser el mismo instrumento. Una nueva propuesta de encordado y afinación busca ampliar sus posibilidades sonoras y permitir la interpretación de obras de música escrita que hasta ahora requieren adaptaciones para ser ejecutadas en este instrumento.

La iniciativa, denominada “Charango Barroco: Scordatura aplicada al charango estándar para la interpretación de música transcrita”, pertenece al músico e investigador Fernando Gustavo Soliz Sotomayor y forma parte de los proyectos impulsados por el Centro de la Revolución Cultural (CRC), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, en el marco de la cuarta Convocatoria de Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística.

El resultado de esta investigación será presentado este viernes a las 19.00 en el Aula Magna de la Facultad de Humanidades de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), ubicada en la Plazuela Sucre, acera sur, de la ciudad de Cochabamba, con ingreso libre.

La propuesta recurre a la scordatura, una técnica que consiste en modificar la afinación habitual del instrumento. En este caso, permite ampliar el registro del charango estándar sin fabricar otro ni realizar modificaciones estructurales, con el propósito de acercarlo a obras de la tradición escrita, particularmente del repertorio de música clásica.

Según información oficial del CRC, “Charango Barroco” plantea que determinadas obras puedan interpretarse en el instrumento con mayor fidelidad a elementos como su estilo, carácter, estética y contexto histórico, sin recurrir necesariamente a adaptaciones que alteren su estructura original.

El proyecto parte de una premisa que rompe con la asociación del instrumento únicamente con la música folklórica o con composiciones previamente adaptadas para este. La propuesta abre la posibilidad de abordar obras de distintas épocas, autores, géneros y estilos desde las características propias del charango.

Esta búsqueda también tiene una dimensión pedagógica. Soliz Sotomayor plantea nuevas herramientas para la formación de intérpretes, docentes y estudiantes, quienes podrán acercarse a otros repertorios y ampliar sus recursos técnicos y expresivos.

La investigación contempla la selección de obras, diferentes afinaciones y procesos de transcripción, además de elementos históricos, culturales y sociales vinculados con las composiciones estudiadas. El propósito es generar un material de referencia para intérpretes, investigadores, docentes y estudiantes interesados en profundizar en las posibilidades del instrumento.

La iniciativa propone, en esencia, descubrir nuevas capacidades en el charango estándar mediante una alternativa de encordado y afinación accesible y aplicable por otros músicos, sin necesidad de construir un instrumento diferente.

De esta manera, el proyecto plantea una nueva ruta para un instrumento profundamente ligado a la identidad musical boliviana y busca proyectarlo hacia espacios diversos de interpretación, investigación y formación.

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