La Paz, 30 de septiembre de 2026 (ABI). – El Gobierno nacional y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) activaron oficialmente este miércoles la Mesa Sectorial contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado para ejecutar la Política Antidroga 2026-2030.
El acto, encabezado por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, contó con la participación de delegaciones de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea, Ecuador, España, Estados Unidos de América, Francia, Paraguay, Perú y la Unión Europea y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Oviedo recordó que el pasado 4 de septiembre, el Consejo de Política Integral para la Eliminación del Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas, Coca Excedentaria y Prevención del Consumo de Drogas, aprobó la Política Antidroga 2026-2030 y su Plan de Acción.
Esta decisión establece una hoja de ruta clara para los próximos cinco años, construida sobre evidencia científica, coordinación institucional y resultados verificables, fruto del trabajo conjunto de los ministerios y del acompañamiento técnico de UNODC y OEA.
La autoridad enfatizó que el narcotráfico cambió y la respuesta del Estado también debe cambiar. Las organizaciones criminales operan hoy como estructuras transnacionales altamente adaptativas que diversifican rutas, emplean nuevas tecnologías, movilizan recursos financieros ilícitos y se articulan con la trata de personas, tráfico de armas, minería ilegal, delitos ambientales, ciberdelincuencia y legitimación de ganancias ilícitas, lo que exige una respuesta coordinada y estratégica.
Para enfrentar ese escenario, la nueva política fortalece la interdicción y la inteligencia estratégica, ataca las estructuras económicas del crimen, impulsa la recuperación de activos y consolida el control de precursores químicos y del territorio nacional, destacó el Ministerio de Gobierno.
Además, indicó que incorpora un enfoque equilibrado de salud pública para la prevención, tratamiento y reintegración, el control responsable de los cultivos de coca y el desarrollo integral sustentable, fortaleciendo la justicia y la integridad institucional.

La representante de la UNODC en Bolivia, Mónica Mendoza, resaltó que la política contempla nueve ejes: desarticulación de organizaciones transnacionales, interdicción estratégica, inteligencia financiera, control de precursores químicos, control responsable de cultivos de coca, desarrollo alternativo, prevención y rehabilitación desde la salud pública y fortalecimiento institucional y cooperación internacional.
Mendoza respaldó la iniciativa destacando que la Mesa permitirá cuatro objetivos clave: fortalecer la coordinación interinstitucional y la cooperación técnica internacional; promover la complementariedad de programas nacionales, sur-sur e internacionales; facilitar el intercambio de información técnica e identificar necesidades sectoriales para evitar duplicidad de esfuerzos y optimizar recursos.
También valoró el nuevo enfoque del Gobierno boliviano, que requiere un abordaje integral, equilibrado y basado en evidencia, combinando de manera sinérgica la reducción de la oferta, interdicción y control, con la reducción de la demanda, prevención y salud.
En este marco, resaltó la iniciativa del Ministro de Gobierno de contar con la Mesa Sectorial, que permitirá fortalecer la coordinación interinstitucional y la cooperación técnica internacional.
El Gobierno de Bolivia agradeció el apoyo de todos los países participantes y ratificó que esta Mesa nace como un espacio de trabajo ágil, sin duplicaciones y orientado a resultados.
“Tenemos por delante un desafío complejo, pero contamos con una hoja de ruta clara y con aliados estratégicos. Este es un compromiso de Bolivia con su población, con la región y con la comunidad internacional”, concluyó Oviedo.
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