La Paz, 2 de junio de 2026 (ABI).– Durante la XXXVII Reunión Especializada de Autoridades de Aplicación en Materia de Drogas del Mercosur (Red Mercosur), el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, advirtió que los escenarios de conflictividad en el país son aprovechados por organizaciones criminales para fortalecer sus operaciones y expandir su influencia.
En su intervención, señaló que el narcotráfico y el crimen organizado transnacional encuentran oportunidades para expandirse cuando el Estado pierde capacidad de control sobre determinadas regiones o corredores estratégicos, situación que, a su criterio, debe ser motivo de preocupación para todos los países de la región.
La autoridad advirtió, además, que las organizaciones criminales aprovechan las debilidades institucionales, las fronteras porosas y los contextos de conflictividad social para fortalecer sus estructuras y ampliar sus actividades ilícitas.
“Debemos decirlo con claridad: no toda protesta tiene relación con el narcotráfico, pero el narcotráfico sí se beneficia del caos, de la ausencia de control territorial y de cualquier situación que impida la acción legítima del Estado”, afirmó Justiniano.
Para la autoridad, los bloqueos prolongados, la violencia y la interrupción de rutas afectan no solo el abastecimiento y la economía legal, sino también las capacidades operativas de las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico.
En ese contexto, mencionó dificultades para el trabajo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), las unidades de control de sustancias químicas, los equipos de erradicación y las labores de inteligencia territorial.
Recordó que la presencia efectiva del Estado en zonas fronterizas, corredores estratégicos y áreas identificadas como de riesgo constituye también una política antidroga, ya que impide que las organizaciones criminales consoliden el control territorial y desplieguen redes de financiamiento, logística e influencia social.
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