La Paz, 9 de abril de 2026 (ABI). – El presidente de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Nelson Villalobos, informó este jueves que el sistema financiero restableció el uso de tarjetas de débito y crédito para pagos y consumos en el exterior, tras la emisión de normativa por parte de las autoridades y en un contexto marcado por la escasez de divisas.
Explicó que, luego de casi tres años de restricciones en el uso de estos instrumentos debido a la falta de dólares, las entidades bancarias habilitaron nuevamente el servicio de manera regular, una vez que el Banco Central de Bolivia (BCB) y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) emitieron las disposiciones correspondientes.
“Los bancos han habilitado sus sistemas y a partir de hoy este servicio se presta de manera regular. Ahora corresponde atender las necesidades de las personas en pagos internacionales y consumos personales”, señaló en conferencia de prensa.
Villalobos indicó que esta medida responde también a la consolidación de mecanismos de acceso a divisas en mercados internacionales por parte de la banca, lo que permitió acompañar la decisión del Gobierno de reactivar el uso de tarjetas para consumo.
Precisó que las tarjetas de débito tendrán un límite de hasta $us 500 mensuales, mientras que las tarjetas de crédito estarán sujetas a la línea de financiamiento asignada a cada cliente, en función de su capacidad de pago.
El ejecutivo remarcó que estos instrumentos deben ser utilizados exclusivamente para consumos personales, como servicios de salud, educación en el exterior, compras de bienes y pago de servicios digitales, y no para operaciones de comercio exterior, para las cuales existen otros mecanismos financieros.
Asimismo, explicó que las transacciones se realizarán con base en el tipo de cambio referencial que publica diariamente el Banco Central, cuya aplicación fue autorizada por el Gobierno para facilitar estas operaciones.
Respecto a la disponibilidad de divisas, Villalobos aclaró que la habilitación del servicio no depende de recursos del Banco Central, sino de los flujos generados en mercados internacionales por los propios bancos, en un escenario en el que las reservas internacionales netas se encuentran reducidas.
En cuanto al volumen de operaciones, señaló que durante las restricciones el uso de tarjetas para pagos en el exterior alcanzaba aproximadamente $us 20 millones mensuales, frente a los $us 50 a 60 millones que se registraban en condiciones normales, por lo que se prevé un incremento progresivo en las transacciones.
Sobre el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), indicó que su eliminación fue anunciada por el Gobierno; sin embargo, su aplicación efectiva dependerá de la publicación oficial de la norma en la Gaceta Oficial del Estado.
Mencionó que algunas entidades financieras flexibilizaron ciertos límites de uso, en función de sus condiciones internas, y destacó que el sistema bancario continuará evaluando medidas para facilitar el acceso a servicios financieros en un contexto de restricciones externas.
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