Atlanta, 15 de julio de 2026 (ABI).– Argentina volvió a escribir una página dorada en su historia mundialista. Cuarenta años después de aquel recordado triunfo por 2-1 ante Inglaterra en México 86, la Albiceleste repitió el marcador frente al mismo rival en una nueva Copa del Mundo, aunque esta vez con otros protagonistas y una historia diferente.
En aquella jornada del 22 de junio de 1986, en el estadio Azteca, Diego Maradona fue la figura de una de las victorias más recordadas del fútbol argentino, con la histórica “Mano de Dios” y el denominado “Gol del Siglo”. Cuatro décadas después, Argentina volvió a imponerse a Inglaterra con un 2-1 que también quedó cargado de simbolismo, incluso los sudamericanos jugaron con las mismas camisetas azules que les traen buenos recuerdos.


El partido tuvo momentos de tensión y la emoción propia de un duelo entre dos selecciones con una gran rivalidad mundialista. Argentina comenzó buscando el control del juego, con Lionel Messi como referente ofensivo y con Enzo Fernández como uno de los encargados de generar fútbol.
Inglaterra respondió con presión y velocidad. El primer tiempo terminó sin goles, con ambos equipos disputando cada espacio y con las defensas imponiendo condiciones ante los intentos ofensivos.
En el complemento llegaron las emociones. Inglaterra abrió el marcador a los 10 minutos con Anthony Gordon, que aprovechó una llegada ofensiva para poner el 1-0 y obligar a Argentina a reaccionar.
La respuesta argentina llegó con carácter. El cuadro dirigido por Lionel Scaloni adelantó sus líneas y encontró el empate por intermedio de un remate desde fuera del área Enzo Fernández, quien apareció en el área para devolverle equilibrio al encuentro.
Con el partido abierto, Argentina siguió buscando el arco rival y encontró la diferencia definitiva con Lautaro Martínez. El delantero ingresó desde el banco de suplentes y marcó de cabeza el 2-1 que desató la celebración albiceleste.
En los minutos finales, Inglaterra intentó llegar al empate, pero Argentina sostuvo la ventaja con una defensa firme y la seguridad de Emiliano Martínez bajo los tres palos.

El pitazo final confirmó una victoria con un valor especial para Argentina, que volvió a derrotar a Inglaterra en un Mundial y repitió un resultado que forma parte de su memoria futbolística.






El 2-1 volvió a aparecer en la historia de los enfrentamientos mundialistas entre ambas selecciones. En 1986 fue Maradona quien escribió una página inolvidable; en 2026 no hubo la «zurda inmortal» pero sí, la jerarquía de Messi, el gol de Enzo Fernández y el cabezazo decisivo de Lautaro Martínez para una victoria que ya tiene su propio capítulo.
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