Santa Cruz, 1 de julio de 2026 (ABI).- La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) planteó este miércoles una agenda de cinco medidas para incrementar la producción y las exportaciones del sector agropecuario, con el objetivo de fortalecer el ingreso de divisas y contribuir a la reactivación económica del país tras los 53 días de bloqueos.
El presidente de ANAPO, Abraham Nogales, afirmó que el sector agropecuario está en condiciones de convertirse en una de las principales fuentes de divisas para Bolivia, en un contexto de disminución de los ingresos por la exportación de gas y de reducción de las reservas internacionales.

«Bolivia está buscando dólares afuera, y los tiene aquí, en su propio campo. El agro no le pide favores al país: le ofrece la solución a la falta de divisas. Cada tonelada que producimos y exportamos son recursos que vuelven en empleo, en alimentos en la mesa y en estabilidad para todos los bolivianos», sostuvo.
Según datos de ANAPO, el complejo oleaginoso generó $us 1.145 millones en exportaciones durante 2025 y, en la última década, la cadena de la soya aportó más de $us 12.000 millones a la economía nacional.
La agenda presentada por la organización contempla la liberación plena de las exportaciones, el abastecimiento oportuno de diésel para las campañas agrícolas, la ampliación del uso de biotecnología, la ejecución de infraestructura logística para facilitar las exportaciones y mayores garantías de seguridad jurídica frente a los avasallamientos de tierras.
Respecto al abastecimiento de combustible, Nogales señaló que el sector requiere entre 90 y 100 millones de litros de diésel por campaña agrícola; sin embargo, aseguró que actualmente solo se cubre alrededor del 60% de la demanda en Santa Cruz.
«Los tiempos del campo no esperan. Sin diésel, los cultivos se quedan sin cosechar y eso golpea directamente el precio de alimentos esenciales en la canasta familiar», advirtió.
Además, ANAPO valoró la aprobación del evento biotecnológico HB4 para la soya y el régimen cambiario flexible, aunque consideró que esas medidas deben profundizarse para incrementar la productividad y las exportaciones.
La organización también respaldó la ejecución del proyecto de Puerto Busch como una alternativa para reducir los costos logísticos de exportación y reiteró su pedido de garantizar la seguridad jurídica de las tierras productivas para incentivar la inversión en el sector.
Como contexto, ANAPO recordó que los 53 días de bloqueos ocasionaron pérdidas millonarias para el aparato productivo. Según datos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), el sector agropecuario registró pérdidas cercanas a $us 3.000 millones, mientras que el empresariado estimó un impacto superior a $us 2.700 millones para la economía nacional y la pérdida de alrededor de 250.000 empleos directos e indirectos.
Nogales ratificó la disposición del sector de trabajar de manera coordinada con el Gobierno para contribuir a la reactivación económica.
«Lo que el país necesita no es más confrontación, sino una decisión clara de poner a producir a Bolivia. Nosotros estamos listos. Pedimos las condiciones para hacerlo, porque el resultado —divisas, empleo y alimentos— es para todos los bolivianos, no solo para el campo», concluyó.
