La Paz, 19 de febrero de 2026 (ABI). — Al cumplirse los primeros 100 días de gestión, el Ministerio de Educación puso en marcha un paquete de medidas que apunta a reordenar la estructura administrativa, elevar la calidad académica y reducir brechas históricas en el sistema educativo. La estrategia combina ajuste institucional, nuevas reglas escolares, evaluación estandarizada y expansión de la conectividad.

Una de las primeras decisiones fue la reducción del 15% de cargos considerados innecesarios en la administración central. Según la cartera, el ajuste permitirá redirigir recursos hacia áreas prioritarias del sistema. “Estamos optimizando el Estado para que cada boliviano vea que los recursos llegan al aula y no se quedan en la burocracia”, afirmó la ministra de Educación, Beatriz García.
En educación regular, la medida más inmediata establece el cumplimiento obligatorio de 200 días de clases y prohíbe actividades extracurriculares dentro del horario escolar. Con ello, se busca recuperar más de 30 días efectivos de trabajo en aula. “La calidad comienza garantizando tiempo real de aprendizaje. No podemos hablar de excelencia si no aseguramos presencia y continuidad en clases”, sostuvo la autoridad.
En el frente académico, el país se alista para aplicar una medición anual del aprendizaje en tercero y sexto de primaria, en el marco del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE), coordinado por la Unesco. La evaluación medirá competencias en lecto-escritura y matemáticas, y permitirá contar con datos comparables a nivel regional. “Necesitamos información objetiva para tomar decisiones responsables y mejorar donde sea necesario”, señaló García.
Otro eje central es la reducción de la brecha digital. El Ministerio gestiona la donación de antenas de conectividad satelital con servicio gratuito por dos años para unidades educativas fiscales. La meta es alcanzar a casi el 30% de la infraestructura pública en cuatro años, acompañando la dotación con capacitación docente en alfabetización digital.
En educación superior, se implementó un nuevo proceso de admisión meritocrático en las Escuelas Superiores de Formación de Maestros y sus unidades académicas, con el propósito de seleccionar a los mejores postulantes. Además, se habilitaron 7.000 Becas Sociales para bachilleres del sistema fiscal que deseen estudiar en universidades o institutos privados, y se alista el lanzamiento de Becas Tecnológicas para jóvenes de 18 a 25 años, con certificaciones internacionales en áreas vinculadas a innovación.
El Programa “Puente”, orientado a nivelar a bachilleres con rezago académico antes de ingresar a la universidad, completa el paquete inicial de medidas.
“Estos primeros 100 días marcan el inicio de una transformación profunda. No son medidas aisladas, son las bases de reformas estructurales que van a sostener el futuro educativo del país”, afirmó la ministra.
El desafío ahora será traducir estos anuncios en resultados medibles dentro del aula y sostener el impulso reformista en los meses siguientes.
