La Paz, 9 de abril de 2026 (ABI).— El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, afirmó que no tiene competencia ni responsabilidad en los contratos de compra y venta de petróleo, y su rol se limita a la supervisión de las entidades bajo su tuición y a la definición de la política energética, mientras que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) actúa como brazo operativo encargado de la suscripción de contratos y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ejerce funciones de regulación y fiscalización en el sector.

En la VI sesión ordinaria de la Asamblea Legislativa, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, defendió el accionar de su cartera y sostuvo que no tiene competencia ni responsabilidad en los contratos de compra y venta de petróleo.

“El artículo 22 de la Ley de Hidrocarburos (3058) atribuyó a YPFB la totalidad de las funciones operativas del sector, incluida la suscripción de contratos y la importación de combustibles”, señaló.

La autoridad explicó que YPFB representa al Estado boliviano en la firma de contratos petroleros y en la ejecución de las actividades de la cadena productiva, mientras que el ministerio ejerce únicamente tuición, entendida como una función de supervisión posterior. “El Ministerio no participa en procesos de adquisición, invitación a empresas ni en la operativa técnica o productiva de la estatal”, afirmó.

Medinaceli indicó que los contratos observados se originaron en la anterior gestión y fueron mantenidos en 2025 como parte de un “Proceso 1”, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de gasolina y diésel en un contexto de escasez de recursos y deudas superiores a 900 millones de dólares con proveedores. Añadió que la suspensión de dichos contratos habría derivado en conflictos legales para el Estado. Asimismo, precisó que en diciembre de 2025 se inició un “Proceso 2”, sobre el cual —según información de YPFB— no existían contratos vigentes hasta febrero de 2026.

En relación con los mecanismos de contratación, el ministro señaló que YPFB, a través de su unidad de adquisiciones, invitó a más de 115 empresas bajo la modalidad de invitación directa, permitida por la normativa vigente. Según los informes remitidos al ministerio, la adjudicación respondió a condiciones económicas más favorables, como primas y facilidades de pago.

Sobre las denuncias de sobreprecios, Medinaceli indicó que deben analizarse en función de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, que varían según el contexto del mercado al momento de la contratación. En ese sentido, consideró inapropiado comparar precios de distintos periodos sin tomar en cuenta dichas fluctuaciones.

En conferencia de prensa, el ministro reforzó la posición institucional del ministerio y explicó la estructura del sector: “Si bien el Ministerio es la cabeza del sector, no es la parte operativa. En el organigrama está el ministerio, YPFB y ANH, el brazo operativo de todo esto es YPFB. Entonces el ministerio es una suerte de interlocutor de la información con la sociedad civil, el Ejecutivo, con ustedes (prensa), y supervisor de todo lo que hace. En la calidad de supervisores, nosotros solicitamos información y la transmitimos”.

La autoridad informó que, en cumplimiento de su rol de supervisión, el Ministerio de Hidrocarburos solicitó informes a YPFB a través de su directorio y requirió a las instancias competentes la investigación de los contratos, adendas y procesos de importación, con el fin de esclarecer los hechos y resguardar los intereses del Estado.

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