La Paz, 13 de marzo de 2026 (ABI).- “La captura de Marset es el inicio, no el fin”, afirmó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, al destacar la importancia de desarticular no solo a los líderes criminales, sino también las estructuras que los sostienen. La detención de Sebastián Marset representa un momento crucial en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, aunque las autoridades advierten que neutralizar a un líder criminal constituye solo el primer paso.
Justiniano, mediante sus redes sociales, enfatizó que las organizaciones criminales de alto nivel operan mediante redes transnacionales con logística, financiamiento y apoyos en distintos países. Por ello, el intercambio de información y la coordinación entre Estados resultan fundamentales para desarticular estas estructuras.




En las últimas horas, la Policía Boliviana ejecutó operaciones simultáneas de verificación, control y aseguramiento territorial en distintas regiones. Estas acciones permitieron detectar infraestructura aérea, hangares, aeronaves, combustible de aviación, armamento y posibles apoyos logísticos vinculados a redes criminales.
Durante las intervenciones, fueron arrestadas y aprehendidas personas de distintas nacionalidades, algunas requeridas por autoridades judiciales del extranjero. Los casos se encuentran bajo investigación para determinar eventuales vínculos con el narcotráfico.
El viceministro reconoció la labor de los hombres y mujeres de la FELCN, UMOPAR y las unidades especializadas, cuyo trabajo permite cerrar rutas, asegurar territorio y desarticular la logística del narcotráfico. Justiniano insistió en que, cuando el Estado golpea la estructura y no solo a los nombres, el narcotráfico pierde capacidad de operar de manera efectiva.
