La Paz, 6 de marzo de 2026 – Tras el accidente ocurrido el 27 de febrero, en el que se vio involucrada la aeronave Hércules C-130H con matrícula FAB-81 en inmediaciones del Aeropuerto Internacional de El Alto, Transporte Aéreo Boliviano informó la habilitación de una línea telefónica destinada a brindar orientación y asistencia en los trámites relacionados con el hecho a las personas afectadas.

Según el boletín institucional, el relevamiento efectuado por los equipos de recolección de datos registra 32 personas con lesiones de distintas consideraciones. De ese total, 13 personas ya han recibido el alta médica y continúan con su proceso de rehabilitación, mientras que 19 permanecen bajo atención y seguimiento especializado en ocho centros hospitalarios.

El informe también confirma 22 personas fallecidas como consecuencia del suceso. En ese contexto, se informó que se brinda acompañamiento a los familiares mediante la provisión de apoyo logístico, el traslado de los cuerpos hacia las comunidades del interior y la cobertura total de los gastos fúnebres mediante distintas funerarias contratadas, con el propósito de garantizar un servicio adecuado. Asimismo, se proporciona orientación necesaria para acceder a los procesos de indemnización.

Respecto a los daños materiales, de manera preliminar se identificaron 20 vehículos afectados. Actualmente, personal técnico especializado realiza las verificaciones y evaluaciones correspondientes para determinar el tipo y la magnitud de los daños, con el fin de establecer los procedimientos de atención y resarcimiento que correspondan.

En este marco, se informó que para la orientación y asistencia en los trámites relacionados con el hecho se encuentra habilitado el número de contacto 70574056 del licenciado Ernesto Pecka. Las personas también pueden dirigirse a la Dirección de Transporte Aéreo Boliviano, ubicada en calle 11 de Calacoto esquina Sánchez Bustamante N.º 480, zona Sur de La Paz.

A una semana del acontecimiento, la institución señaló que continúa desplegando los esfuerzos institucionales necesarios para acompañar de manera solidaria a las víctimas y a sus familias, gestionar los mecanismos de resarcimiento que correspondan y mantener informada a la población.