La Paz, 7 de noviembre de 2026 (ABI). – ¿Qué secretos esconden una papa de color morado y una oca que se vuelve más dulce con el sol? Achuri, una papa nativa que habla, y Nina, una oca llena de energía, tienen algunas respuestas. Estos personajes protagonizan historias que convierten seis investigaciones científicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en aventuras para acercar a los niños al valor de los cultivos andinos.
Detrás de sus ocurrencias hay un trabajo científico sobre la papa, la oca y el isaño, tres tubérculos presentes en la alimentación y la cultura de las comunidades andinas. Los investigadores Leslie Tejeda y Mauricio Peñarrieta, del Instituto de Investigaciones Químicas (IIQ) de la Facultad de Ciencias Puras y Naturales, identificaron en estos alimentos compuestos antioxidantes y otras propiedades nutricionales.
El desafío era contar esos hallazgos sin recurrir al lenguaje técnico que suele acompañar a las publicaciones científicas.
“En los estudios científicos hay mucho tecnicismo y a veces la gente no lo entiende, no sabe para qué sirven los antioxidantes, los compuestos polifenólicos, por ejemplo, entonces esta es una forma más sencilla de transmitir ese tipo de información sobre todo a los niños”, explica Tejeda, según información oficial de la UMSA.
De esa idea nacieron las publicaciones Tesoros Nativos, dos materiales que reúnen historietas, cuentos, ilustraciones y una guía didáctica. En sus páginas, Achuri y Nina conducen a los pequeños lectores por un mundo de colores, sabores y beneficios de los alimentos andinos.
También aparecen abuelas que comparten sus conocimientos, mujeres que cultivan y protegen las variedades ancestrales y Juanita, una niña que descubre que la ciencia puede convertirse en parte de su futuro.
La curiosidad de Juanita crece a medida que aprende de su comunidad y de los saberes de su abuela. Lo que al principio parece una aventura entre tubérculos y personajes fantásticos se convierte en un sueño: estudiar en la universidad y convertirse en investigadora. La guía didáctica acompaña ese recorrido con recomendaciones de alimentación saludable, sopas de letras, crucigramas y otros juegos.
Pero las historias también tienen una base científica. Las investigaciones identificaron antocianinas, compuestos responsables de los tonos rojizos y morados de algunas papas, que poseen propiedades antioxidantes y ayudan a proteger las células del organismo. En el caso de la oca, los estudios explican por qué el tradicional soleado modifica sus características: este proceso ayuda a reducir el ácido oxálico y aumenta su dulzor.
Así, una práctica que las familias andinas conocen y transmiten desde hace generaciones encuentra una explicación en la ciencia. Los personajes de Tesoros Nativos permiten que ese conocimiento llegue a los niños con palabras sencillas y situaciones cercanas a su vida cotidiana.
La iniciativa surgió de una alianza entre la UMSA y Helvetas Bolivia, con el apoyo de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional (ASDI) para las investigaciones. Mauricio Peñarrieta y Susana Mejillones, coordinadora del proyecto Papas Nativas, articularon el trabajo, mientras Helvetas impulsó la adaptación pedagógica y la producción editorial.
En la presentación de los materiales, el director de país de esa organización, Martin del Castillo, destacó la importancia de las alianzas para ampliar el alcance de los proyectos de desarrollo.
Las publicaciones buscan llegar a las unidades educativas para promover una alimentación saludable, revalorizar los cultivos andinos y despertar vocaciones científicas. En ese propósito, Juanita representa una posibilidad: que una niña descubra, a través de una papa, una oca o las enseñanzas de su abuela, que también puede convertirse en científica.
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