Cultivo de tuna con fines forrajeros en Cuevo, Santa Cruz. Fotos: Gentileza.Cultivo de tuna con fines forrajeros en Cuevo, Santa Cruz. Fotos: Gentileza.

Santa Cruz, 5 de noviembre de 2026 (ABI).– Ante las dificultades climáticas y la escasez de agua que afectan a las regiones semiáridas, el cultivo de tuna con fines forrajeros comienza a ganar espacio entre los productores del Chaco como una alternativa complementaria para la alimentación del ganado.

Una de estas experiencias es la del presidente de la Asociación de Productores de Leche de Cuevo (Aplecuevo), Ronny Vaca, quien desde hace aproximadamente cinco o seis años trabaja en la implementación de este cultivo en su granja lechera, ubicada en Cuevo, a unos 300 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz.

La iniciativa surgió luego de que conociera experiencias desarrolladas en el noreste de Brasil, donde se implementaron tecnologías para la producción de tuna forrajera a gran escala.

Vaca destacó que una de las principales características de esta planta es su capacidad para almacenar más del 80% de agua, lo que la convierte en una alternativa para proporcionar alimento verde al ganado durante los periodos de sequía y escasez de pasturas.

En su propiedad cuenta con aproximadamente media hectárea cultivada con la variedad Nopalea mexicana, que se caracteriza por no tener espinas y ser altamente aceptada por el ganado debido a su sabor.

Explicó que utiliza un sistema de plantación denominado “de dominó”, que permite colocar las pencas de tuna a una distancia de apenas 15 centímetros y obtener una importante producción de forraje verde en espacios reducidos.

La tuna como alimento complementario
El productor aclaró que la tuna no busca sustituir las pasturas tradicionales ni otros alimentos, sino convertirse en un complemento de la dieta del ganado, principalmente durante las temporadas críticas, cuando disminuye la disponibilidad de agua y forraje.

Esta experiencia comienza a extenderse entre otros productores. Según indicó el presidente de Aplecuevo, en la zona de Pueblo ya existen entre 10 y 15 personas que están incorporando este cultivo. También conoce experiencias en Boyuibe y otras de carácter académico en Yapacaní.

De esta manera, la tuna con fines forrajeros se presenta como una alternativa complementaria para fortalecer la alimentación del ganado y ayudar a los productores a enfrentar condiciones climáticas adversas, especialmente en las regiones donde la sequía limita la disponibilidad de agua y alimento.

KCF/AC