Foto: Ministerio de Salud.

La Paz, 3 de marzo de 2026 (ABI).- El Ministerio de Salud y Deportes informó este martes que ejecuta acciones de prevención de la discapacidad a través del área de Genética de la Unidad de Gestión de la Política de Discapacidad y que fortalece el registro del Sistema de Vigilancia de Anomalías Congénitas.

La entidad explicó que el objetivo es contar con datos estadísticos precisos sobre recién nacidos con estas afecciones, lo que permitirá realizar estudios de causalidad y orientar intervenciones preventivas y de control.

“Esta información proporcionará los datos estadísticos de recién nacidos con estas afecciones para realizar estudios de causalidad y guiar las intervenciones preventivas y de control, así como evaluar de manera sistemática sus resultados”, señala la cartera de Estado en información institucional.

Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de los Defectos Congénitos, fecha instituida en 2010 por la Asamblea Mundial de la Salud para generar conciencia sobre estas afecciones que impactan a millones de familias.

Los defectos congénitos son anomalías estructurales o funcionales que se originan durante la vida intrauterina. Pueden detectarse durante el embarazo, en el momento del nacimiento o en etapas posteriores.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), alrededor de ocho millones de niños nacen cada año en el mundo con alguna de estas patologías. En América Latina y el Caribe constituyen la segunda causa de muerte neonatal e infantil, después de la prematuridad.

Entre las afecciones más frecuentes se encuentran las malformaciones cardíacas, los defectos del tubo neural y el síndrome de Down.

El Ministerio de Salud señaló que no todos los defectos congénitos pueden prevenirse; sin embargo, existen medidas que reducen el riesgo. Entre ellas figuran los controles prenatales adecuados, la ingesta suficiente de ácido fólico y yodo, la restricción del consumo de alcohol, el control de la diabetes antes y durante el embarazo, evitar la exposición a metales pesados y plaguicidas, y el cumplimiento del esquema de vacunación.

En este contexto, la OPS recomienda a los países desarrollar programas de vigilancia y seguimiento de estas anomalías y garantizar un tratamiento oportuno, que incluya cirugía, medicamentos y apoyo nutricional, con el fin de mejorar la calidad de vida y el bienestar de los recién nacidos afectados.

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