La infección se transmite principalmente cuando las heces de una vinchuca infectada entran en contacto con la herida de la picadura, la piel lesionada o las mucosas. | Foto: RRSS.

La Paz, 28 de septiembre de 2026 (ABI).- Treinta días en lugar de 60 y una toma diaria de benznidazol, uno de los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad de Chagas, en vez de dos. Esa es la alternativa que pone a prueba un estudio clínico desarrollado en Bolivia para adultos con infección crónica por Trypanosoma cruzi, el parásito causante de esta enfermedad.

El ensayo Teseo, un estudio clínico de fase 2, buscó determinar si era posible acortar, extender o reducir la dosis de los medicamentos utilizados para combatir este mal sin perder eficacia y, al mismo tiempo, mejorar su tolerabilidad. Para ello, comparó seis esquemas con benznidazol y nifurtimox y siguió durante tres años a 450 adultos atendidos en centros de Cochabamba, Tarija y Sucre.

La enfermedad de Chagas puede permanecer sin síntomas durante años e incluso décadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 7 millones de personas están infectadas con Trypanosoma cruzi, principalmente en América Latina.

La patología puede avanzar hacia complicaciones cardíacas y digestivas. La OMS señala que entre el 10% y el 30% de las personas infectadas desarrolla, con el paso de los años, alteraciones que pueden afectar el corazón y otros órganos.

En Bolivia, el Ministerio de Salud y Deportes identifica tres regiones endémicas de Chagas: los valles interandinos, el Chaco y la Amazonía. Una publicación de esa cartera de Estado, de abril de 2025, señala que 2.172.371 personas estarían infectadas con la enfermedad en esas regiones.

La infección se transmite principalmente cuando las heces de una vinchuca infectada entran en contacto con la herida de la picadura, la piel lesionada o las mucosas. También existen otras vías de transmisión, entre ellas la congénita, de la madre al hijo. En este contexto, el estudio reunió a investigadores de Bolivia, España, Estados Unidos y otros países.

El trabajo contó con la participación de investigadores del Centro de Estudios y Desarrollo de la Salud, con sede en Cochabamba, además del Instituto de Salud Global de Barcelona y la Universidad de Texas en El Paso, entre otras instituciones.

Los resultados fueron publicados el 22 de septiembre en The Lancet Infectious Diseases, prestigiosa revista científica internacional especializada en enfermedades infecciosas. Después de tres años de seguimiento, el estudio mostró que reducir de 60 a 30 días el uso de benznidazol y pasar de dos tomas diarias a una no disminuyó su eficacia frente al esquema estándar.

La inmunóloga Cristina Alonso-Vega, una de las autoras del estudio, destacó el resultado en una publicación difundida luego de la presentación de la investigación.

“Un tratamiento más corto, mejor tolerado e igual de eficaz para los pacientes con infección crónica por T. cruzi, el agente causante de la enfermedad de Chagas”, resaltó la investigadora.

Menos días, menos efectos adversos

Al cierre del seguimiento de 36 meses, el ADN del parásito no fue detectado mediante pruebas de PCR cuantitativa en el 94% de los participantes que recibieron 150 miligramos de benznidazol una vez al día durante 30 días, frente al 95% de quienes recibieron 150 miligramos dos veces al día durante 60 días.

Los investigadores compararon ambos tratamientos para determinar si reducir los días y la frecuencia de las tomas afectaba su eficacia. Los resultados mostraron que el esquema corto funcionó de manera similar al estándar y, por ello, fue considerado no inferior.

La diferencia fue más marcada en la tolerabilidad. El 37% de quienes recibieron el medicamento durante 30 días presentó al menos un efecto adverso, es decir una reacción no deseada, frente al 60% del grupo que siguió el esquema estándar.

La mayoría de las reacciones apareció durante los primeros 10 a 14 días. Entre los eventos registrados en el ensayo se incluyeron reacciones cutáneas, molestias gastrointestinales, alteraciones neurológicas y cambios en pruebas de laboratorio, entre otros.

El estudio también encontró una diferencia en la continuidad: el 83% de quienes recibieron el esquema corto completó la terapia sin interrupciones, frente al 60% del grupo que siguió el tratamiento estándar.

La reducción del tiempo y de la frecuencia de las tomas también disminuye de forma considerable la cantidad total de benznidazol utilizada. Según los investigadores, la cantidad de medicamento necesaria para tratar a una persona con el nuevo régimen permitiría tratar a cuatro con la misma cantidad que se destinaba antes a un paciente.

Es así que el estudio concluyó que tanto la duración como la frecuencia de la administración de los medicamentos podían reducirse en determinados esquemas sin que se observara una pérdida de eficacia frente a los tratamientos estándar.

El análisis fue desarrollado por un equipo internacional integrado por investigadores de Bolivia, España, Estados Unidos y otros países. Entre los autores figuran Cristina Alonso-Vega, Licet Gimena Rojas Delgadillo, Lilian Victoria Pinto Rocha, Wilma Aida Chambi Flores, Seyla Clareth Gamboa Claure, María Yurly Escobar Caballero y Faustino Torrico, entre otros especialistas.

Un resultado que todavía requiere más evidencia

El hallazgo abre una posibilidad para simplificar el tratamiento del Chagas, pero el esquema todavía no forma parte de las recomendaciones oficiales.

Los investigadores señalan que hacen falta ensayos clínicos de fase 3, con grupos más amplios y en distintos contextos, para confirmar los resultados antes de considerar la incorporación de esta alternativa a las guías de tratamiento.

Por ahora, el estudio deja un resultado concreto desde Bolivia. El siguiente paso será confirmar estos hallazgos en investigaciones más amplias antes de considerar cambios en las recomendaciones terapéuticas.

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