Santa Cruz, 18 de septiembre de 2026 (ABI). – El presidente del Estado, Rodrigo Paz, aseguró que la prórroga del estado de excepción permitirá actuar con “dureza” contra el narcoterrorismo, tras advertir que “unos cuantos maleantes” no lograrán desestabilizar al país.
El Gobierno extendió la medida por 90 días más, hasta diciembre de 2026, mediante el Decreto Supremo 5707. La disposición busca frenar los bloqueos de carreteras y neutralizar los intentos de desestabilización del narcoterrorismo y sectores radicales “evistas”. La ampliación fue aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional este 17 de septiembre, con 100 votos a favor.
«Actuar con dureza«
“No solo han hecho una prórroga del estado de excepción, lo cual permite ahora que tengamos que actuar con mayor dureza, sobre todo con algunas mafias ilícitas que están queriendo desestabilizar el país, como el narcoterrorismo”, manifestó el primer mandatario en su discurso durante un acto en la refinería Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz.
La administración de Paz dispuso la militarización de San Ignacio de Velasco mediante el despliegue de la unidad de élite militar Fuerzas Especiales F10, luego de una violenta ola de sicariato que dejó cuatro personas muertas en un lapso de 48 horas.
“Cruceños, no podemos permitir que (se pierdan) estos espacios. Hace dos meses yo estaba en San Ignacio de Velasco y había más de 250 millones de dólares en naves, en aviones parados sobre la plataforma del aeropuerto, de gente que quería invertir en Santa Cruz, que quería invertir en Bolivia”, remarcó el mandatario.
Plan de contingencia
El presidente anunció la ejecución de un plan de contingencia coordinado entre el Gobierno nacional, las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana y la Gobernación de Santa Cruz.
Como resultado de los primeros operativos intensificados, se logró la aprehensión de cinco ciudadanos brasileños en posesión de armas de fuego. Los detenidos están presuntamente vinculados a las facciones del Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) que operan en la frontera.
“No podemos permitir que esos señores ganen. Ustedes son la dignidad, la fuerza y la transparencia con la que tenemos que luchar y cambiar el país. Unos cuantos maleantes no nos pueden ganar, somos capaces de cambiar el destino de la Patria”, subrayó el jefe de Estado.
El PCC y el CV son las dos organizaciones criminales más poderosas de Brasil y están calificadas como organizaciones terroristas por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Ambas mantienen una presencia activa y violenta en la frontera con Bolivia, un territorio estratégico debido a su geografía.
También se disputan el control de un corredor internacional que sirve para acopiar y transportar cocaína proveniente de Perú, Colombia y la producción local boliviana, con el fin de enviarla hacia Brasil, Europa y otros mercados mundiales, según el reporte oficial.

